*Hay dos maneras de difundir la luz... Ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja. (Frase de Lin Yutang)En el recogimiento pacífico y moribundo de la tarde, mi casa viva, envuelta en una semi penumbra; poseía la adivinación de la cercana noche; hora en que, en el pueblo, todos hacían lo mismo: a falta de alumbrado eléctrico, limpiar con esmero el humo del tubo de vidrio de la lámpara de gas kerosene provicionandola en su reducto del mismo combustible, deshollinando el borde de la mecha quemada la noche anterior y regulando la intensidad de encendido del pabilo de luz triste que, poco a poco, derrotaba en su encierro o colgada, el reino de la oscuridad.
Tenían aquellas horas, enclavada entre la media luz, el encanto contagioso de un grillo que, oculto en alguna parte, le contestaba a otro o a otra”pensando en lo mismo”, en el amor…
Un penetrante olor a gas y humo, que lo llenaba todo, lo aturdía. Y mi mamá decía:
-Salgan al patio mis hijos y miren el cielo para que sean ustedes los primeros en ver la primera estrella.