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Crónicas de Alhaurin.com Noticias del
21 de Junio de 2020 |
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Richard | | Cuentos y relatos globales. 21.06.20 | Ampliar | *Quisiera creer que vives, que estás en mi casa viva, que me estás esperando escondido en uno de sus cuartos para encontrarnos y ponernos a jugar... Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez..- Ricardo Enrique, Richard, fue siempre para nosotros una tumba o, mejor, un nicho…Richard, así alcanzaron a decirle, fue un angelito que apenas con año y medio de vida, voló al cielo dejándonos de recuerdo apenas su nombre. “Vayan al cementerio y me le llevan a Richard, de parte mía, estas flores” –nos decía mamá a Cristina y a mí, el día de la Fiesta de Todos los Santos. Y allí, allí en el cementerio del pueblo existía él, allí, vía él, el segundo hijo de mi madre y de mi padre marcado por la tragedia, motivo misterioso de un niño que sufrió una sola vez y que se fue en busca de la luz de la que vino porque allá, allá no se sufre…y, en medio del dolor que padeciera, sonriendo como señal de despedida, se fue casi enseguida; pero antes, antes dejó a mi mamá el recuerdo de sus tibias cobijas. Alguna vez, de niño, soñé con mi hermano Richard. Me dijo: “Dame una flor amarilla”. Y en mi sueño se la di como un ajuar funerario de amor; era tan amarilla, tan vibrante, alegre y cálida que le hizo feliz…y con ella en la mano fue corriendo al dormitorio de mis padres y, allí, en la cabecera de la cama de ellos, la dejó y otra vez se fue… |
| Educación, razón y corazón | | Jose Maria Barrionuevo Gil. 21.06.20 | Ampliar |  No es la primera vez que decimos que tenemos la cabeza hecha un lío. Pensamos, o nos podemos imaginar, que tampoco será la última. Que el mundo “está más liado que la pata de un romano”, como decíamos en aquellos años infantiles, en los que estábamos aprendiendo y en los que podíamos decir que no teníamos ni educación ni razón ni corazón, es un hecho. Y con esta hechura nos administramos los días que se nos echan encima y de los que no nos podemos apartar, aunque solo sea por ética y por compromiso, porque “tenemos el pecho de lata”, como los romanos. De siempre se nos ha dicho que la educación es una ardua labor de minería con la que hay que extraer lo mejor de cada cual, hay que sacar los tesoros que llevamos dentro. Y lo decimos, a pesar de que se nos cambie el paisaje. Lo de cambiar al paisanaje, ya es otra tarea que puede encontrar mucha más dureza frente a nuestra bienintencionada labor de zapa. Sabemos que la razón y el corazón están por ahí dentro, y que se nos perdone la manera de señalar. Sabemos que no es fácil acceder a esos tesoros, además por la delicada labor de no destrozar y arruinar la vena que de siempre nos ha parecido que nos daba la vida. |
| ¡Vacaciones! | | Juan Carlos Pose Ruiz. 21.06.20 | | |
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