
Las plantas de los guisantes pueden ser de diversas variedades; su clasificación depende si son grandes o pequeñas, las pequeñas son aquellas de condición postras y que sus ramas no alcazan más de los sesenta centímetros de longitud, las medias alcanzan el largo de un metro, y las grandes, también conocidas como trepadoras, que sus tallos pueden alcanzar los dos metros y medio, estas últimas, siempre que son cultivadas, es aconsejable, les sean proporcionados los adecuados tutores para su forma de trepar, puesto que si no fuese así pues su espléndida cosecha se vería muy reducida, al ser esta una hierba, que las humedades del suelo les perjudica de una forma muy considerable; sus tallos son redondos y hueco su interior, crecen con dos tipo de hojas, las primeras son enteras que rodean por completo a los tallos, y de las asilas, de estas se prolonga a la continuidad de los diferentes tallos, y otro tipo de hojas, en grupo de seis a ocho unidades, adheridas de dos en dos, a un largo péndulo, el que termina, en cuatro o cinco hebras, que son de las que la planta se sirven para agarrarse a la hora de trepar, estas son conocidas, como tijeretas.