
Alhaurín de la Torre ha vivido este 20 de enero, día de San sebastián, patrón del municipio, una festividad distinta a lo habitual debido a la suspensión de la procesión prevista del santo como muestra de dolor y respeto a todas las víctimas y sus familiares del accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en la localidad cordobesa de Adamuz y que deja decenas de fallecidos.
Así, de esta manera, solo se ha celebrado la Santa Misa en honor al patrón en la Parroquia que lleva su nombre. Allí, decenas de personas han acudido al oficio religioso que ha sido oficiado por el párroco, Manolo Córdoba; el sacerdote adjunto, Pepe Planas; y el diácono, José Antonio Aguilar.
San Sebastián ha presidido el altar mayor del templo, rodeado de flores y dos arbotantes aportando luz. En uno de ellos, se ha colocado un crespón negro en señal de luto. También como respeto no ha intervenido en los cantos la Coral Santa Cecilia como estaba previsto.
En su homilía el párroco ha dicho que “la muerte no es el final, es el inicio de la esperanza y de la fe” y también ha destacado que en situaciones como las vividas puede sacar “lo mejor de cada uno de nosotros, con solidaridad por lo que hay que dar las gracias por ello”. Por último ha pedido a San Sebastián que “las personas sean lo primero, el bien común esté por encima de todos los intereses y ser humildes en reconocer las dificultades y los errores”.
Hay que destacar que este es el tercer año consecutivo que el patrón de Alhaurín de la Torre, mártir de la Iglesia, no procesiona por sus calles, ya que en 2024 y 2025 la lluvia lo impidió y en este 2026 la tragedia ha llevado a esta suspensión.