
Chile tendrá que continuar construyendo el proceso para una nueva constitución y así convertirse en un referente en materia de derechos humanos,
afirmó Amnistía Internacional tras los resultados del plebiscito que tuvo una gran participación ciudadana y que rechazó la nueva propuesta de Constitución.
Con los resultados de la votación, la Constitución dictada en tiempos de Augusto Pinochet y que por décadas ha beneficiado a unas personas por sobre otras acentuando las desigualdades y la precariedad, continuará vigente en el país. Si bien la ciudadanía no aprobó la propuesta elaborada por la Convención Constitucional, se ha comprobado en innumerables ocasiones que la actual Constitución obstaculiza los cambios necesarios para conseguir un Chile más justo, por lo que resulta imprescindible continuar los esfuerzos por cambiarla.