
El aprendizaje por proyectos es una de las metodologías mejores y que da resultados más positivos en la enseñanza media. Ya era utilizada por la Institución Libre de Enseñanza, porque se aprende al hacer.
Otros partidarios de ella son grandes pensadores y psicólogos como Dewey y Jean Piaget. Los alumnos tienen que ser actores principales de sus proyectos de aprendizaje. Es lo que corresponde y además les va a proporcionar más resultados que con una actitud poco activa o simplemente receptiva sin más. Las soluciones a los problemas de la realidad provienen del pensar y de la investigación. Los estudiantes tienen que acostumbrarse a reflexionar por sí mismos y a rectificar siendo conscientes de sus errores y aciertos.
Afrontar nuevos retos y proyectos es una de las claves en la formación. Se trata de que los alumnos no sean simples receptores de los contenidos, ya que deben implicarse en su proceso de aprendizaje. Es formarse como en la vida misma con más autonomía, trabajo colaborativo y pensando en el presente y el futuro. Por supuesto, también es decisivo que sepan investigar en el pasado. Ya que estamos hechos de pasado y de tradiciones. La actitud o el espíritu crítico se desarrollan, en gran medida, con el aprendizaje por proyectos.