
Los tiempos cambian y la pandemia Covid-19 ha cambiado algunas costumbres y hábitos en los alhaurinos y visitantes que la autoridad competente en dicha materia deberían conocer, acometer y mejorar.
Dice el refrán que más sabe el tonto en su casa que el cuerdo en la ajena, este escrito viene en consonancia con lo que está ocurriendo en el Arroyo del Blanquillo actualmente convertido en paseo y carretera vial por donde transitan numerosos vehículos, bicicletas y personas a píe, principalmente para acceder al centro recreativo del Lobo del término municipal de Torremolinos o simplemente pasear.
Desde mi neófito entender al igual que se ha protegido Jabalcuza se debería proteger el monte de Sierra Llana siempre con referencia al Patrimonio Forestal de la Junta de Andalucía ya en algunos casos perdidos por las canteras existentes, en este caso para eso están los técnicos de la misma para su estudio, ello llevaría proteger desde el Puerto del Blanquillo y el Arroyo de dicho nombre hasta el Arroyo del Pinar dejando a un lado las propiedades particulares, como lugares haría mención a la Cañada del Pilón, Loma de Antón Cañada del Tronconal, Loma Larga, Arroyo de Loma Larga, Cañada de Sepultura, Peñón de Gibraltar, y otros puntos ya perdidos por donde se accedía al Puerto del Surco del Diablo, Puerto de la Oveja, Cañada del Hoyo del Calamorro y algún que otro paso.
Los beneficiarios en general seriamos los alhaurinos ya que se podrían crear numerosos senderos legales y disfrutar de esta sierra tan cercana al centro del casco urbano y protegerla para generaciones venideras, e incluso generar fuertes sanciones que darían lugar a su protección y mantenimiento, acompaño una foto de la Cañada de Sepultura, una foto que demuestra que al no estar protegida no nos importa dañarla.