
Ante la caída del gobierno afgano como consecuencia de la toma del poder por los talibanes y las escenas de caos en el aeropuerto de Kabul con miles de personas tratando de huir del país, Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, ha manifestado:
“Lo que estamos presenciando en Afganistán es una tragedia que se debería haber previsto y evitado. Si no hay una acción rápida y decisiva de la comunidad internacional, no hará sino complicarse aún más. Miles de personas afganas en grave peligro de sufrir represalias a manos de los talibanes —desde personal académico hasta periodistas, activistas de la sociedad civil y defensoras de los derechos humanos— podrían verse abocadas a un futuro muy incierto.