*Mi amigo, aún recuerdo aquellos días cuando andábamos en el vacile…Escribe; “El Viejo Pimie” –como me decía él.- Cada vez que “el Viejo Rome” salía conmigo a la calle, a su paso dejaba la estela de su loción favorita: “ María Farina”. Alzaba la frente, sacaba el pecho, se retocaba su “capul embrilliantinado” cayéndole sobre la frente y, de Daniel Santos, cantaba en su tomo de man bacán: “Ya me tiene jorabao/ con eso de que le ataque/ se va y viene el almanaque/ y yo aquí en el mismo lao/ ataque compay/ ataque compay/ ataque compay/ ataque/”…
En tal oportunidad, con la fresca de los primeros alisios, nos fuimos al parque. Llevaba puesto un jean todo trabajo, camisa blanca de mangas largas arremangadas, zapatos del mismo color…mocasines y sin medias. Esos mismos zapatos que para referirse a ellos, lo hacía también cantando así: “ Tiene los zapatos blancos/ que su mamá le compró/” (uno de los apartes de la canción “Juana tiene un perro que se llama Faraón”, que canta Aníbal Velázquez), y en tal momento iba sin su distintivo sombrero de pana negra. Queríamos congelar el paso del tiempo y los dos frisábamos los 17.