Luis Bravo. Con mas de dos tercios de del aforo, unos 800 espectadores, esta tarde en el estadio Municipal de los Manantiales se celebró el esperado duelo entre los dos Alhaurines que hace mas de una decena de años no se producía.El choque revestía un morbo especial ya que desde el pitido inicial, viendo la distribución de jugadores sobre el terreno y la táctica empleada por ambos entrenadores, se observaba un cierto deseo en ambos, de “no perder”, mas que los puntos parece que interesaba la honrilla de no caer derrotado ante el rival de siempre, en un encuentro al que se la añadía por un lado la bisoñez del conjunto local del Lauro que debuta en la Tercera División aquejado de cierto complejo de inferioridad y por otro, la veteranía y calidad del Alhaurino, que el pasado año llegó a disputar la liguilla de ascenso a segunda B y parece traía la consigna de no dejarse vencer por el vecino rival. Un choque que apostaba al empate, como así sucedió. |