En cualquier caso yo opino que los ciudadanos no tenemos por qué pagar los desayunos al alcalde ni los aperitivos, bastante es que tengamos que pagarle las comilonas.
Cutre o no, es una ilegalidad, y la obligación de la oposición es no permitirlo. Claro que para el PSOE eso carece de importancia.¿Qué será lo próximo sin importancia? ¿Tiene la oposición la posibilidad de hacerse con una fotocopia de dichas facturas para poder presentarlas en el pleno?
Ridícula la justificación de lo ilegal aunque estemos acostumbrados, queriéndonos convencer que además del sueldo elevado, de las dietas y demás ahora el alcalde debe tener un BMW con chófer, ¡qué delirios! Por cierto la pobre encina parece una biznaga. Esperemos que sobreviva. Isolde Schaefer. |