Andaluces levantaos desde el trigo hasta la mar un cuatro de diciembre luchamos por nuestra gente España y la humanidad.
Días de guerra, de fascistas en la acera rezando a su dictador, tarde de espanto, Málaga entera llorando mataron a Caparrós, Caparrós.
Y las cadenas, cayeron nuestras cadenas y bailaron las estrellas suspiraron los abuelos no había ya en el mundo entero batallón que nos pudiera.
Y las cadenas y el sudor de nuestra frente to pa’ los terratenientes pa’ que hicieran la faena.
Rojos contra la pared, Blas Infante por los muros no al ciento cuarenta y tres si al ciento cincuenta y uno como se puede olvidar veinte años de libertad libres libres para siempre que bonita navidad de aquel cuatro de diciembre."
Un saludo Tatiana Díaz
Otros escritos sobre Caparrós publicados en Alhaurin.com
La exposición "García Caparrós, memoria de libertad", revive la histórica manifestación por la autonomía del 4 de diciembre de 1977
Presentación del libro de la escritora Rosa Burgos: ”La muerte de García Caparrós en la transición política”
Texto interesante de Carlos Carmona Sánchez publicado anteriormente en Alhaurin.com
Caparrós: 4 de diciembre del 77. Manifestación y muerte
Carlos Carmona Sánchez. El 4 de diciembre del 77, (ahora hace 34 años), estaba nublado y amenazaba lluvia, yo me encontraba con un grupo de compañeros, refugiado entre las chapas de la valla que protegía el edificio de Hacienda, entonces en construcción. La policía disparaba botes de humo y tiraban balas de goma. Hubo un momento en que aflojaron la intensidad de la carga, y fue ese instante, que parecía que se quedaban sin material antidisturbios, cuando comenzaron a salir personas por todas partes. Un oficial sacó el arma y disparó al aire, esto no intimidó a nadie. El grupo de “grises” comenzó agruparse y se retiró rápidamente. A la entrada de la Alameda de Colón había mucho humo y se oyeron disparos de armas. Al girarme para marchar, vi a un joven de mi edad que estaba tendido, próximas a él estaban personas que le ayudaban, me acerqué, cuando se produjo una carga policial obligó a correr a las personas, yo tenía al herido cogido por los hombros, para meterlo en un vehiculo Sinca Mil situado en el puente de las Americas, cuando la policía me rodeó, un agente fue a montarse en el vehiculo, un mando le dijo que no lo hiciera, que estaba todo controlado. Pasé detrás con el herido, y algo sí me hizo ponerme en alerta, el conductor no hablaba y si lo hacía, contestaba con monosílabos, le pedí que sacara un pañuelo y no lo hizo, el coche no tenía claxon. Entramos en Carlos Haya y me di cuenta que mis pantalones estaban llenos de sangre, el conductor desapareció en el traslado del herido, poco después salió un médico y me comunicó que estaba muerto y que una bala le había roto los grandes vasos. En su axila izquierda tenía un pequeño orificio. Horas después me enteré de que el chico que habían matado ese 4 de diciembre de 1977 y que murió en mis brazos sin yo enterarme, se llamaba, Caparrós.
|