Para dejar zanjado el tema (en esta entrevista) de la venta de esta casa al dominio público, Inés y su hija Paqui, presente también en la entrevista, comentan que comprenden que la compra de la tienda supone, para quien lo haga y quiera construir de nuevo, la pérdida de una serie de metros muy valiosos que han de ceder a la calle Málaga y otros a la Avda. Arroyo Blanquillo. El acuerdo con el Ayuntamiento está prácticamente ultimado pero se está a la espera por parte del consistorio de poder hacer frente a la cuantía economica de la operación. Lo que sí tienen claro madre e hija es que si se derriba la casa, ellas quieren seguir viviendo en el mismo lugar, donde siempre han vidido, en los pisos que se construyan.
A la entrevista asiste como hemos dicho su hija Paqui y también se acerca Francisco Pérez Ríos, prestigioso columnista de este periódico y primo de Inés, y entre los cuatro organizamos más una tertulia sobre la tienda y el pasado de Alhaurín, que una entrevista, de ahí que esta crónica se salga del esteriotipo de preguntas y respuestas de una entrevista al uso.
Inés Vega Povea nació el 20 de agosto del año 36, recien iniciada la Guerra Civil, en la calle Cantarranas, junto al ayuntamiento antiguo. Cuando era una niña su familia cambió una par de veces de domicilio; en el barrio viejo y en la calle Tejar y cuando se casó, a los 21 año con Paco Luque, fallecido hace cuantro alños, se mudó a su casa-tienda de la calle Málaga nº1 y hasta la fecha, 53 años de tendera, la tendera de Alhaurín de la Torre, Alhaurina del año 2010 con todo merecimiento.
Paco Luque, su marido, trabajaba en la pastelería La Imperial de Málaga, y desde muy pronto ella empezó a vender pasteles, "y tartas de novia", señala Inés con una sonrisa coqueta en una cara agraciada y luminosa a pesar de sus años. La tienda fue heredada de la abuela de Paco Luque, con lo que no se sabe el tiempo que puede tener. Ella se hizo cargo en el año 57 y vendía de todo lo de la época, hasta gasolina para las motos, porque coches no había en el pueblo, petroleo para los quinqués, tabaco de estraperlo y más tarde yogures, leche.. según se fue modernizando el pueblo y la sociedad. Y las frutas y verduras del campo de Alhaurín de la Torre que los campesinos le traían. En la puerta de la tienda tenía dos argollas donde la gente del campo amarraba las bestias para entrar a comprar o vender productos. Otra cosa que le llama la atención a Inés es que nunca le han robado en la tienda, "ni tampoco he dejado de cobrar lo mucho que vendía de fiado, porque la gente no tenía nada hasta que cobraban el jornal".
Inés fue a la escuela de niñas que había en la plaza del Conde, los niños estaban en otro local, en las escuelas de Don Carmelo, en la esquina de la calle Alamos con la Avda RRCC, detrás del cuartel de la Policía Local. "Asistí a la escuela de niñas con la maestra Dª Isabel Cuesta, muy buena maestra" señala Inés que a su edad conserva una fenomenal memoria. Y nos sumergimos en la tertulia entre los cuatro en el recuerdo de cómo era Alhaurín en aquellos años. Las calles Mesones y Málaga eran las dos grandes calles del pueblo, partido por el cauce del arroyo Blanquillo que cuando llovía mucho cortaba el puebo en dos. Recuerda que en el cauce de este arroyo y a la vera del Barrancón, se ponían los cacharros de la feria San Juan y también el mercadillo semanal de productos del campo. Enfrente de su tienda estaba la posada, otra tienda de los hermanos Tamayo y cerca se encontraba el lavadero por donde pasaba la cequia del cao, que venía de las huertas de La Torre y continuaba por la calle Ermita "o calle del Cao". Recuerda Inés muy bien la fábrica de tripas o ajos, cerca de su tienda, en calle Málaga, enfrente de la actual farmacia. "Yo no trabajé en esa fábrica, por estar en la tienda, pero sí mi hermana y muchas mujeres del pueblo".
Inés ha tenido una hija, Paqui, presente en la entrevista y dos hijos. Hace poco, sus hijos y nietos le hicieron un homenaje y le regalaron un libro con fotos emblemáticas de su vida. Una de ellas, escaneada, es la que emcabeza la entradilla de esta entrevista. Y los comensales de Alhaurin.com también nos unimos a este homenaje nombrándola ALHAURINA DEL AÑO 2010 de Alhaurín de la Torre por Alhaurín.com.
Federico Ortega. Enero de 2011. |