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PERSONAJES POPULARES ALHARINOS

Rosita la del

Pocas mujeres alhaurinas son más conocidas en nuestro pueblo que Rosalía Díaz Ramírez -Rosita la del teléfono-, la mujer de Paco Luque, que nació y trabajó toda su vida en la misma casa de calle Mesones, en la centralita de teléfonos,  donde todavía vive. Esta hermosa dama, con aire un poco coqueto a sus 75 años, cuenta en una entrevista distendida  con alhaurin.com, los avatares por los que ha pasado en la vida junto a su marido Paco, especialmente los 35 años trascurridos, atendiendo el servicio telefónico de Alhaurín de la Torre.

Diligencia del padre de Rosita, Federico DíazDe su niñez guarda un grato recuerdo. Juegos y chiquilladas en la calle Mesones, la calle principal del pueblo entonces. Asistió sólo cinco años a la escuela, en calle Málaga, nº 11, con la maestra María Cantero, de la que todavía se acuerda con cariño. La guerra civil cerró las escuelas y cuando se abrieron de nuevo, ya era mayor, con sólo 10 años  tuvo que empezar a ganarse la vida, para ella, para su madre y sus tres hermanas. Su padre murió en el año 44, dejando mujer y cuatro hijos. Federico Día Barrera, fue el primer transportista de viajeros de Alhaurín de la Torre a Málaga. Empezó en el año 17 con la diligencia de caballos que muestra la imagen y terminó en 1935, cuando tenía tres vehículos, entre ellos,  la camioneta de la segunda foto. El trayecto hasta Málaga costaba en el año 35 una peseta, según consta en los talonarios que aún guarda doña Rosita en su casa.

De la guerra civil no guarda el matrimonio Luque más que recuerdos amargos. El padre de Dª RosaCitröen de viajeros en el año 1935 acababa de inaugurar una tienda de comestibles cuando estalló la guerra. La gente venía y decía: "dame eso, dame lo otro... esto es al tope". Al tope quería decir que no lo iban a pagar y por supuesto tuvieron que cerrar. Después de la guerra empezaron a recuperarse, pero en el año 44 falleció el padre. "Éramos siete personas, mi madre, mi abuela, cuatro hermanas y un hermano de mi padre que se llamaba Pepe y entonces pasamos mucho para tirar para adelante y más habiendo sido mi padre socialista. Lo que más recuerdo de la guerra es haber ido a la iglesia a comprar pan. La iglesia estaba convertida en tiendas que regentaba el comité. Eso fue sólo durante siete meses, mientras que las tropas republicanas estuvieron aquí".

D. Francisco LuqueD. Francisco Luque, esposo de Dª Rosa, nació en el puente  Los Morenos, junto a la azucarera de Málaga y se crió en en el cortijo de las Gallegas, frente a Villarrosa, con once años se fue a San Julián y allí le cogió la guerra. En el año 42 se trasladaron a Huerta Alta y después estuvieron viviendo 14 años en los Callejones, en la casa de Paco Santos.
Hizo la mili de 30 meses en Granada. De la guerra dice que que fue horrorosa, tanto ella como la posguerra. Recuerda los sucesos de Arroyo Hondo, donde murieron ocho personas. "Pasada la guerra - dice Paco Luque- el pueblo quedó con muchos lutos. Aquí murieron 87 personas del bando de la izquierda y 12 ó 13 del de derechas. En un pueblo con 2.000 habitantes, esos son muchos muertos y hacen que todo quede manchado. La alegría  no se recuperó aquí por lo menos en 10 ó 15 años, o más. No se veía la gente con alegría. Se pasó también un tiempo muy malo porque no había comida, el pan no se veía por ningún lado. Después de la guerra todo el mundo a trabajar en el campo. Se ganaban 12 pesetas. En el año 51, 52 empezamos a recuperarnos echando algunas medianerías criando patatas, alcachofas, habas... La vida era muy trabajosa. Recuerdo que se hacía un cocido de pescado pero sin pescado. Se le echaba la cebolla, el pimiento, el tomate y un chorreón de aceite". Francisco Luque ha sido un jornalero del campo casi toda su vida. Actualmente tiene un negocio de frutas y verduras al por mayor, que lleva su hijo Federico. Él lo empezó hace muchos años, comprando y vendiendo alcachofas, habas y algunas patatas de siembra, hasta que en el año 1989 se decidieron a ampliarlo con cítricos a causa de que la alcachofa se vino abajo.

El Teléfono

En el año 47, Rosita se colocó en el teléfono con un sueldo de 87 pesetas al mes: " yo me coloqué allí porque la telefonista que había era mayor. Nosotros teníamos la tienda y no vendíamos mucho. Le dije a mi abuela que iba a Málaga a comprar cosas para la tienda. Me fui a Molina Larios, donde estaba la telefónica, le pregunté a un botones que si se podía hablar con Don Moisés Masas y me dice:
- ¿ De parte de quien?
- De una joven de Alhaurín de la Torre.Doña Rosita la del teléfono
Y entonces me hicieron pasar, me presenté yo sin carta de nadie, le dije que éramos cuatro muchachas y una madre viuda - la madre de encargada y cuatro telefonistas, argumenté -, que vivíamos frente por frente a la telefónica de Alhaurín de la Torre y le pareció bien. Y nos contrataron".

"El teléfono - continúa doña Rosa - se inauguró en Alhaurín de la Torre el 21 de mayo del año 1928, una centralita con una sola línea a Málaga. Yo empecé a trabajar el día cinco de enero del año 1947, me lo pusieron los Reyes. Estuve trabajando en telefónica 34 años y cinco meses. Terminé de trabajar el 21 de mayo de 1981 cuando quitaron la centralita y pusieron los teléfonos automáticos. Tengo muchas anécdotas que podría contar. En general he sufrido más con la gente más humilde, la gente con más educación no daban tantos problemas.

"Cuando yo entré había una centralita y 11 teléfonos en el pueblo, todavía me acuerdo  de a quien pertenecían: el número uno lo tenía don Juan Luis Peralta, el 2 lo teníamos nosotros, el 3 don Juan Rodríguez Villar, el 4 Manuel García, el 5 el Ayuntamiento, el 6 la Hermandad de Labradores, el 7  Cristóbal Ortega - Cristobitas el del cine - el 8 don Miguel Moreno, del cortijo de Piamonte, el 9 la Guardia Civil, el 10 don Pablo Montesinos, el 11 la Quinta del Sol, el 12 la Caja de Ahorros de Ronda, el 13 El Alamillo, el 14 la Huerta del Cura, don Luis Gómez de la Cruz, el 15 don Salvador Perea.... He llegado a tener 301 abonados en la centralita. Aquello era tremendo, 301 abonados. Con que llamaran 3 ó 4 a la vez era un problema y llamaban muchas veces 8 ó 10. Yo me pasaba las noches enteras de la centralita a la cama". 

El hecho de estar en ese puesto hacía que pasara por la telefonista una gran fuente de información sobre los más variados asuntos del  pueblo. A este respecto doña Rosita dice: " Juan Benitez me felicitó hace unos domingos. Me dijo: 
- ¿Que tiempo estuviste en el teléfono?. 
-  Casi treinta y cinco años. 
- Pues tuvo mucho mérito que no se supiera nada, nunca, nunca de lo que se habló.
"Por mi boca no salió cosa alguna de lo que aquí se hablaba, ni siquiera a nivel oficial. El Ayuntamiento o la Guardia Civil, nunca me pidieron información alguna. Sabían que no iban a conseguir nada"

Doña Rosita estuvo 35 años en telefónica y no llegó a ser empleada de plantilla, siempre estuvo como  contratada. Cuando el número de abonados fue creciendo intentaron meter en su casa a un empleado de telefónica, a lo que ella se opuso rotundamente. A cambio, le hicieron un pequeño contrato a su marido Paco y a su hija Ana Rosa, que se turnaba con su madre en la centralita durante las vacaciones y los fines de semana que llegaba de estudiar de Málaga. Dice Ana Rosa: "Cuando estaba en la escuela, en el Hogar, me escapaba  los recreos para que mi madre pudiera desayunar". "Aquí todos éramos telefonistas" - añade Paco Luque -.  Esta simbiosis de madre a hija con el teléfono hace que sucediera, años después de dejar el servicio, una anécdota extraña: " Una noche sonó el teléfono - dicen  - y nos levantamos las dos, encontrándonos en camisón en la escalera. ¿ Donde vas? A lo mismo que tu, a atender el teléfono. Hacía varios años que ya no lo teníamos. El teléfono de la centralita  sonaba distinto del teléfono individual, por lo que no podíamos habernos confundido las dosMatrimonio Luque en su jardín. Fue un misterio".

Esta familia emprendedora le metía mano a todo. Estando con el teléfono le salió a Rosita la posibilidad de colocarse en la fábrica de tripas que hubo en la calle Málaga, y allá que estuvo dos años trabajando de secretaria. Más tarde regentaron cuatro años el cine de verano, que se lo alquiló Cristobitas, por 40.000 Ptas. toda la temporada. El cine se llenaba todas las noches a rebosar, 300 entradas,  con las películas de entonces, del oeste, de Manolo Escobar... 

"El pueblo empezó a desarrollarse - comenta Paco Luque -  a últimos de los años 60, cuando se implantó aquí Ros Fotocolor y la fábrica de tripas y le gente empezó a trabajar en Torremolinos en la construcción. Se quitaron las chozas del pueblo, - en tiempos del alcalde Tomás Bernal el Ayuntamiento ayudó a techar las últimas chozas -  la gente empezó a comprarse motos y coches, y a haber movimiento de dinero, se empedraron las calles. En tiempo del alcalde D. Juan, se metieron las aguas potables".

De la transición política del pueblo, este matrimonio no quiere hablar mucho. Los temores pasados en la guerra y la posguerra por ser el padre de Rosita socialista y el hecho de haber regentado una cosa tan oficial, en la dictadura, como era el teléfono, hacen que hablar de política no sea la mejor propuesta para ellos. Deseamos a esta pareja que ya tiene cuatro nietos, toda suerte de venturas y agradecemos la conversación y la atención que nos han dispensado.

 En Alhaurín de la Torre, Enero de 2001. Federico Ortega

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