Cuando alguien te necesitaba, allí estabas tu, escuchando y aconsejando siempre de la mejor manera. Siempre pensando en ayudar a los demás, a los más necesitados con tus viajes a India y a Nepal.
Por todo eso y por mucho más te ganaste el cariño y la admiración de todos los que te conocemos.
Estos últimos días hemos estado todos dándote fuerza día a día con la esperanza de volver a tenerte entre nosotros, pero alguien de ahí arriba ha decidido, injustamente, llevarte con él.
Quiero que sepas que te echaremos mucho de menos pero que nunca te irás de nuestras vidas porque cada acto que realicemos, cada paso que demos lo haremos pensando en ti.
Hasta siempre Mari Carmen. Tu amiga Lidia” |