La justicia penal está para juzgar delitos y sin embargo, hay quién acude a los juzgados con alegría, sin pensar en las consecuencias cuando una gran parte de las denuncias se archivan por falta de consistencia en la demanda y ni siquiera pasan a juicio. Se abusa de la justicia por intereses espurios, políticos o intencionados y pienso, que existe ese uso desmesurado de la justicia por la mayoritaria existencia de la “denuncia-basura”, utilizada por individuos que explotan su situación de ser personas significativas del mundo de la farándula y el cutrerio, de abogados en busca de renombre que no les cuesta nada poner denuncias porque ellos mismos se defienden o de personajes mezquinos y obsesionados con una temática, que bombardean los juzgados de denuncias por un quítame allá esas pajas. Auténticas chorradas. Yo personalmente he sufrido este acoso, mejor dicho, aún lo sufro y voy a referirme a un caso particular que conozco bien. Llamémosle “La Denuncia-basura: Que duro es el banquillo Sr. Palmero 2”. Esta es su historia totalmente documentada.
Qué duro es el banquillo, Sr. Palmero 2 1ª parte El juzgado de paz. (Alhaurín de la Torre)
El 16 de mayo de 2005, el abogado de la PDSS, Francisco Galán Palmero, esposo de la concejal de IU, Mercedes Ávila, escribió un articulo en el diario www.alhaurin.com de nombre “Las verdades” del Concejal Moriel.- http://www.alhaurin.com/pdss/moriel2.htm . Hacia referencia al caso ya archivado de retirada de las pancartas de la PDSS en el Aldi. Con su alambicado estilo hiper jurídico plagado de faltas de ortografía y sintaxis y revuelto con insultos y descalificaciones del tipo `la infumable, tonta, surrealista y falsa denuncia´ desarrollaba el asunto y terminaba calificando a Moriel de `ser un anti demócrata y tener actitudes fascistas´. Ese mismo día, 16 de mayo de 2005 respondió la vicesecretaria de Comunicación del Partido Popular con una respuesta irónica y mordaz a tanto insulto. “Que duro es el banquillo sr. Galán Palmero” http://www.alhaurin.com/005/enlaces/pp/palmero.htm Esa respuesta, autorizada y conocida por el Sr. Moriel la redacté yo. El Sr. Galán sintiéndose ofendido por la respuesta, ese mismo día a las 16h 21m 12s, el interfecto, al parecer, fue leerlo y sin pensárselo dos veces salió corriendo hacia el cuartel de Guardia Civil para ponerme una denuncia por presuntas calumnias e injurias graves con publicidad. Ahí comienza el culebrón. Fui llamado a declarar ante la Benemérita y lo hice el 19 de mayo de 2005, concertando el Sr. Galán acto de conciliación ante el juzgado de Paz. Este se celebró el 27 de octubre de ese año. En dicho acto, de número 7/2005 como así consta en su acta final defendí mi postura declarándome autor del artículo y OFRECIENDO DISCULPAS con la siguiente frase “Quiero dejar también claro que si el motivo de la denuncia del demandante es esa característica (se refiere a la similitud con Herminio Menéndez y Mario Conde) no es mi intención y le ruega que le disculpe…” . El Sr. Galán, en su réplica “No acepta nada de lo dicho por el demandado, NI SU DISCULPA”. En definitiva, al no existir avenencia, la denuncia va al juzgado de instrucción nº 7 (de lo penal) de Málaga. Un auténtico caso de denuncia-basura. La historia no ha hecho más que comenzar. Comienzan las andanzas del articulo “Que duro es el banquillo Sr. Galán Palmero” por los pasillos de los juzgados. Las providencias, los gastos del dinero de los contribuyentes y el tiempo perdido por funcionarios y jueces en una denuncia-basura más de las que colapsan los juzgados.
2º parte: El juzgado de instrucción 7 de Málaga (Palacio de justicia del Miramar)
Es la mañana del 8 de marzo de 2006, estoy citado en el juzgado de Instrucción 7 para tomarme declaración. Una mañana perdida. Tras más de una hora de espera, el juez me recibe acompañado de mi abogado y del Sr. Galán, que como siempre muestra su gesto hosco y soberbio. Es una gran sala de oficinas del antiguo hotel Miramar. Llena de funcionarios en sus mesas trabajando, el juez me indica que me siente frente a uno de ellos que se encuentra con un ordenador. El juez D. Román Martin González López es de mediana estatura, con barba, serio y con una cara de juez que no le hace falta la toga para darse uno cuenta de su autoridad. De pie tras el funcionario, a su derecha, también de pie, el abogado Sr. Galán y a su izquierda mi abogado el Sr. Palma. El juez mantiene en sus manos un tocho de papeles y se encuentra leyendo, tras un par de minutos de lectura me hace la primera y única pregunta ¿Usted considera vejatorio sentarse en el banquillo de los acusados? ¿es un insulto? Mi respuesta fue: “Señoría, yo ahora mismo estoy sentado en uno de ellos y no lo encuentro ni vejatorio, ni denigrante, incluso, ni incómodo”. Siguió leyendo detenidamente el manuscrito de papeles y me preguntó: ¿algo más que declarar?. “Nada señoría que me ratifico en mi declaración realizada en el juzgado de Paz”. Inmediatamente el juez se volvió hacia el Sr. Galán y le indicó ¿alguna pregunta Sr. Letrado?. No le di tiempo ni a que abriera la boca al Sr. Galán: “Señoria amparándome en mi derecho, no voy a contestar a ninguna de las preguntas del abogado” dije de sopetón. El Sr. Galán me miró y respondió “de todas formas quiero que consten en acta las preguntas que pensaba hacer” “bien -dijo el juez- secretario tome nota”. Galán que no las llevaba escritas miró al techo, pensó y formuló un par de preguntas que no recuerdo de que trataban, dudó en la tercera y comenzó a improvisar y reiterarse, el juez le interrumpió “Sr. Letrado eso ya lo ha preguntado usted antes, si no tiene ninguna pregunta más damos el interrogatorio por concluido”. Sentí vergüenza ajena de ver la cara del Sr. Galán Palmero ante la reconvención y sequedad con que el juez le dijo esa frase. Su rostro era un poema, el de un colegial cogido en falta que no se sabe la lección. Murmuró. “No, no tengo ninguna pregunta más” el juez se dirigió a mi abogado ¿Alguna pregunta?, este contestó que no y el Sr. Magistrado dio por concluido el trámite. Me levanté y salimos de la sala. El juez se quedó en su sitio charlando con el funcionario. No llegó a diez minutos la comparecencia. No habíamos llegado aún a la puerta del Palacio de Justicia, cuando le dije a mi abogado: “Juan me parece que esto va a archivo, directamente al cesto de los papeles”, él asintió y me dijo: “Este juez es muy serio y un buen juez que despacha rápido y da las sentencias pronto y me da la impresión que el asunto va a sobreseerlo”. Efectivamente, al día siguiente ya estaba dictada sentencia “Dispongo sobreseer provisionalmente las presentes actuaciones al no quedar debidamente acreditada la comisión del delito de calumnia e injurias con reserva de acciones civiles a los perjudicados”. Tres folios y medio de letra apretadita para justificar esa frase. Imagino el tiempo que le ocupó al magistrado escribir esos miles de palabras, ni el coste que le supuso al dinero de los contribuyentes toda esta parafernalia, supongo que mucho. Menos mal que el magistrado era eficaz y rápido y mandó la denuncia a donde debe estar una denuncia- basura. A la basura. Pero no quedó ahí la cosa, que va, todavía el articulo “Que duro es el banquillo Sr. Galán Palmero” le tenía que producir más gastos a la justicia española y seguir ocupando tiempo y esfuerzo de los funcionarios colapsando aún más el sistema judicial.
3ª parte El juzgado de 1ª Instancia nº 3 de Málaga (calle Tomás Heredia)
Pensaba que el tema estaba terminado, cuando allá por el mes de mayo de 2007, dos años después de la publicación del artículo “Que duro es el banquillo Sr. Galán Palmero” me llega otra notificación, esta del juzgado de 1ª Instancia nº 3 de Málaga. De nuevo el Sr. Galán Palmero me ha denunciado y la sostiene y no la enmienda. Esta demanda es por lo civil. Joder, pensé, como le archiven también esta, me denunciará después por lo militar o por lo eclesiástico. Como se nota que siendo abogado no le cuesta dinero darles trabajo a los juzgados a ver si pesca algo. La cédula de emplazamiento dicta que el Sr. Galán el día 2 de abril de 2007 (esta vez no sé a qué hora) ha presentado demanda de juicio ordinario contra mi persona y contra el Partido Popular por sentirse vulnerado “su derecho al honor” por el dichoso artículo y me pide ¡¡¡ 12.000 euros!!!. ¡Coño! Yo pensaba que los banquillos eran de madera y salían baratos, este debe ser “el banquillo de Ronaldihno” (lo digo por su precio). Dos milloncejos del ala, ¡casi ná!. Doce mil euros y otras bagatelas, intereses, costas, publicaciones, excusas, disculpas, etc. etc… Todo a costa del peculio de los demandados. Eso dice la demanda y eso es en lo que valora su honor el Sr. Galán Palmero. Venga, vamos a conocer el palacio de Justicia del muelle de Heredia, que este aún no lo conozco, sólo me falta el nuevo Palacio de Justicia de Teatinos y ese espero conocerlo en junio que aún queda un caso coleando. Llega el día señalado para el juicio y está la sala como el Bernabeu cuando juega el Barça, siete u ocho personas entre abogados y procuradores, varios funcionarios y la juez Consuelo Fuentes García. Que dispendio, que gasto tan terrible para esa chorrada. Todos con sus togas muy solemnes y yo de diario, camisa de manga corta y pantalón de tela ¡ ah! y el casco en la mano porque he ido en moto. Dice la juez que se va a grabar el juicio para mi conocimiento, (otro gasto más que yo desconocía, la grabación de los juicios) y pregunta al abogado Sr. Galán cual es su demanda. Agárrense al sillón que ahora viene lo fuerte. El fulano, muy serio y muy grandilocuente, se descuelga diciendo “solo quiero una disculpa pública” ¡¡MANDA HUEVOS!!, (pienso), más de dos años dando la tabarra con el puñetero artículo de juzgado en juzgado, dando la vara y gastando tiempo y dinero públicos y ahora se conforma con una disculpa que ya le ofrecí en mi comparecencia en el juzgado de paz y que él no aceptó. Tiene cojones la cosa. Me dio un cabreo de narices que me dejó boquiabierto. Mi abogado, y también letrado del PP, Fernando Huelin, le pidió tiempo a la magistrada para consultarlo conmigo y salimos de la sala. Yo tenía un rebote de la ostia y quería no aceptarlo y seguir adelante con el juicio, pero Fernando me disuadía: “Debes aceptarlo te ha hecho una oferta insignificante, si dices que no, la juez lo va a tomar como que no quieres arreglo, se celebrará el juicio y esto no es positivo”. Me di unos minutos para pensarlo y dije, “Vale, ok, total, darle excusas me la trae floja, ya se las di en el juzgado de paz y con tal de que este tipo de chorradas se termine y no ocupemos más el tiempo de los jueces lo acepto, pero con una condición, con esto punto final.” Es decir, se acabaron los escritos, las interpretaciones, y las polémicas sobre este tema, artículo enterrado y fin. “Negociamos una frase light que no diga nada en especial, meras disculpas –le digo a Fernando- y punto final de los finales, sin más polémica sobre el asunto”. Entramos en la sala y aceptamos el trato y antes de salir le dije a la juez ”Señoría me duele que este tipo de cosas, que para mí son una “chorrada”, (textualmente) lleven tanto tiempo dando vueltas y ocupando su tiempo cuando Uds. tienen otros asuntos más importantes que tratar”. La magistrada, una señora muy gentil y agradable me contestó “Lo entiendo Sr. Bravo, pero si alguien presenta una denuncia tengo que atenderlo, es mi trabajo”. El auto nº 748, dado por el juzgado de 1ª Instancia nº 3 el 5 de septiembre de 2007 dice en su acuerdo: “La parte demandada publicará una nota de prensa en el diario alhaurin.com en los siguientes términos: Se ofrecen disculpas al letrado D. Francisco Galán Palmero por la nota de prensa de fecha 16 de mayo de 2005. Firmado D. Luis Bravo Sanz. Ambas partes se comprometen a no hacer ruedas de prensa ni actos públicos en relación con la nota de prensa anteriormente reseñada. No teniéndose nada más que reclamar, sin costas” Tiempo después, mandé una nota con esa frase, sin el logotipo del PP, utilizando mi correo particular lbravo@alhaurin.com a Federico Ortega y me olvidé del asunto. Pasó algo más de tiempo y me llama mi abogado para decirme que aún no he publicado la nota, le digo que sí. Busco en la hemeroteca y no la encuentro. Entonces me doy cuenta que ese correo falla con mucha habitualidad en mis envíos a Federico, no sabemos el motivo, lo hemos comentado los dos muchas veces e incluso éste ha consultado al servidor el porqué sucede esta anomalía y no han dado con la tecla (Federico lo puede atestiguar si es cierto esto o no), así que utilizo entonces el correo de prensa, que ese nunca falla y además, llamo personalmente a Federico para asegurarme que lo ha recibido. La disculpa (sin logotipo) salió publicada el 21 de diciembre de 2007. http://www.alhaurin.com/noticias_hemeroteca.php?from=2007-12-21&to=2007-12-24&number=131 Creí cerrado el tema. Pero no, todavía hay una quinta parte 5ª parte El juzgado de 1ª Instancia nº 3 (segunda edición)
El 28 de febrero de este año, en la celebración del día de Andalucía, a la puerta del Ayuntamiento, se me acerca Galán Palmero y me indica: “Tu disculpa no es correcta, le faltan las gaviotas”, “Pues búscalas en la playa que es por donde suelen volar” le contesté. El día 1 de abril, me vuelve a llamar Fernando y me dice que según la jueza debo de volver a enviar la disculpa con el logotipo del PP, y que tenemos diez días para hacerlo, porque al ser dos los encausados, el Partido y mi persona, no basta con que yo lo haga a nivel personal por escrito, sino también debe constar el Partido poniendo el logotipo. Me parece una tontería porque todo el mundo sabe que yo soy la voz cantante del PP, pero obedezco y envío al día siguiente de nuevo la disculpa (utilizando el correo de prensa para que no falle) acompañado de los “pajaritos peperos”, haciéndole hincapié a Federico de que ponga el logotipo. Después, me he enterado que durante estos meses, ha sido larga y tediosa la insistencia del abogado Galán ante la jueza para que salieran a relucir los “bichejos”. Por lo visto su ego personal está por encima de cualquier circunstancia y ha seguido intercambiando escritos con mi abogado ante el juzgado, abusando de nuevo del tiempo de la justicia para satisfacer su yo y que el PP le pida excusas. Esto se podría haber quedado aquí pero no, que va, aún hay más… Él no puede quedarse así como así, como no entiende de palabras, ni de pactos, ni de sentencias, critica los autos de los jueces como le viene en gana, duda de la veracidad de los fiscales, le importa un pito abusar de la querella y la demanda y lo peor no tiene honor ni siquiera con lo que el mismo ha firmado, con la estúpida excusa de que numerosas personas le habían demandado explicaciones sobre mi disculpa, rompe y no acata un acuerdo transaccional firmado ante un juzgado y escribe un artículo público el día 6 de abril, cuatro fechas después de haber cumplido este partido y yo con el acuerdo y sabiendo fehacientemente que había un consenso de punto final. Manda su valoración a diversos medios de comunicación (que yo sepa ha salido en dos) sobre el famoso “Que duro es el banquillo Sr. Palmero”. Encima de todo, tergiversa los hechos y no cuenta toda la verdad. Su escrito, tiene de nombre “El Partido Popular y su Jefe de Prensa en Alhaurín de la Torre obligados por un Juzgado a Pedir disculpas al Letrado de la PDSS” http://www.alhaurin.com/noticias_ampliar.php?id=9879 Después de ver el título ¿hay acaso que preguntar los motivos del porqué lo hace? Esto descataloga a un caballero y a un hombre, dice a las claras cual es su forma de ser y pensar, la mezquindad que utiliza y además me pone en una tesitura. ¿Le demando ahora yo a él por no haber cumplido el auto judicial? ¿Lo pongo en conocimiento del juzgado y seguimos el culebrón? ¿Seguimos acaparando la atención judicial con el colapso que existe en la justicia?
CONCLUSIONES:
Pos va a ser que no. El letrado Francisco Galán Palmero es malo profesionalmente, rematadamente malo. No sé cómo se me ocurrió la comparación profesional con el Sr. Menéndez y el Sr. Conde, que salvando las distancias éticas y personales de ambos, como profesionales, son dos cualificados abogados. Como jurista, Galán Palmero no les llega ni a la altura de la suela de la manoletina (ese zapato tan cómodo que algunas usan para darse prestancia en las procesiones). Galán es la comidilla en los círculos jurídicos por sus continuas meteduras de pata y faltas constantes de preparación. Ha presentado decenas de demandas contra este ayuntamiento y no ha logrado ni siquiera sentar en el banquillo ni una sola vez al alcalde o a los concejales. Ya le han archivado una demanda civil contra mí y dos penales (otro día contaré los avatares de las comparecencias en los juzgados de instrucción 1 y 14, son sabrosísimas). En términos futbolísticos, no es capaz de meterle un gol de penalti a un portero borracho amarrado a un palo. Habitual de las denuncias-basuras que no pasan el trámite de instrucción, puede hacer lo que le venga en gana. Si quiere guerra, la va a tener, pero por mi parte será desde el ámbito literario del artículo en páginas de información. Yo no voy a acudir a los tribunales con soplapolleces para entorpecer a la justicia y se positivamente que podría hacerlo por haber incumplido el acuerdo de punto final. Para el lector que haya tenido la paciencia de llegar hasta el final de este macro-artículo le informo que mañana habrá más….mucho más.
Luis Bravo |