
La situación termina o empieza, según se mire, han conseguido mover a las personas más tranquilas, menos adoctrinadas y más necesitadas, hablamos de las personas trabajadoras que han visto como el decreto Mari Carmen, se ha convertido en el decreto "Hasta luego, Mari Carmen". Los que hemos pasado varios años en el planeta, sabemos de épocas tan distintas terminan pareciéndose. "Poderoso caballero don dinero", varios siglos después sigue vigente esta frase, pero es que Quevedo era un genio, un dios de las letras y de la verdad. Está claro que la oposición sólo tiene recetas populistas, que seguramente se acaban cuando alcanzan el poder, y cada vez se acercan más, es como si sólo les quedara la opción de volver por el camino de regreso al pasado, que nunca terminará de pasar. Son otros los tiempos, pero parece que cada vez contamos con menos luces para alumbrarlos. Los decretos no se construyen con discursos, ni con abrazos que duran lo que tardan los fotógrafos en inmortalizar a los protagonistas que nadie recordará al día siguiente. Y es que con un señor como Puigdemont, que se cambia continuamente a la situación que más le favorezca, es imposible que la foto salga bien. Menos mal, que comprobé ayer que estaba totalmente equivocado, pensé que habría una gran dificultad para el relevo generacional, las personas acampadas y las asistentes a la manifestación en su mayoría jóvenes, saben que los rentistas sacan el dinero a los que tienen poco, o lo normal para salir adelante, porque son mayoría, que suelen ser suficientemente grande para alimentar a los fondos buitres, y a los buitres sin fondo.