|
Cómo conseguir tener un corazón más fuerte y sano | | Sanidad. 23.09.26 | |  Cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, una fecha que sirve para concienciar de la importancia de la prevención de las enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en el mundo. De hecho, según datos que maneja noVadiet, líderes en el cuidado de la salud de la forma más natural, una de cada tres muertes anuales tiene que ver con problemas de corazón y de estas, el 80% están relacionadas con cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares. El corazón trabaja sin descanso durante toda la vida. Cada latido impulsa la sangre que transporta oxígeno y nutrientes a los distintos órganos, mientras que una extensa red de arterias y vasos sanguíneos permite que este sistema funcione correctamente. Cuando las arterias se deterioran, aumenta la presión arterial o se acumulan determinadas sustancias en la sangre, nuestro corazón y el resto del sistema circulatorio tiene que hacer frente a un esfuerzo añadido pudiéndose provocar alguna enfermedad coronaria, los expertos de noVadiet nos muestran las principales: | Cardiopatía coronaria Aparece cuando las arterias que llevan sangre al corazón se estrechan o se obstruyen. Cuando el flujo sanguíneo se reduce, puede aparecer la angina de pecho, y si una arteria llega a bloquearse por completo puede producirse un infarto de miocardio.
Accidente cerebrovascular Un accidente cerebrovascular puede producirse porque un coágulo bloquea una arteria cerebral o un vaso sanguíneo se rompe. En ambos casos las consecuencias pueden ser graves y aparecer de forma repentina.
Hipertensión arterial La tensión alta no siempre provoca síntomas, por lo que puede permanecer años sin ser detectada. Esto supone que el corazón trabaja con mayor esfuerzo, deteriorándose progresivamente las paredes de las arterias. Con el tiempo aumenta el riesgo de cardiopatía, infarto, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardiaca, enfermedad retiniana y enfermedad renal.
Insuficiencia cardiaca Se produce cuando el corazón no consigue bombear sangre con la eficacia necesaria para cubrir las demandas del organismo. El cansancio, la falta de aire o la hinchazón de las piernas pueden ser algunas de sus manifestaciones, por lo que estos síntomas, especialmente si son persistentes, requieren valoración médica.
Arritmias El corazón necesita mantener un ritmo regular para bombear sangre de manera eficaz, pero en ocasiones los impulsos eléctricos que coordinan los latidos funcionan de forma anómala. Algunas arritmias son benignas, mientras que otras pueden aumentar el riesgo de complicaciones importantes, como ocurre con la fibrilación auricular, que puede producir mareos, desmayos o sensación de latidos irregulares y que aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o de padecer insuficiencia cardiaca.
Hábitos para fortalecer la salud del corazón
Aunque no todos los factores de riesgo cardiovascular pueden modificarse, ciertos hábitos diarios pueden proteger el corazón. Estos son algunos consejos de los expertos de noVadiet para mantener un corazón fuerte y sano:
1. Evitar el sedentarismo El corazón es un músculo y la actividad física regular contribuye a que trabaje de manera más eficiente. Caminar a buen ritmo, nadar, montar en bicicleta, bailar o realizar cualquier actividad que eleve progresivamente la frecuencia cardiaca puede formar parte de una rutina saludable. Se recomienda, para adultos, al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o 75 minutos de actividad intensa, además de ejercicios de fortalecimiento muscular (ejercicio de fuerza) dos o más días por semana.
2. Realizar comidas saludables Una dieta cardiosaludable debe tener como protagonistas las verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos. El aceite de oliva puede utilizarse como principal fuente de grasa, limitando el consumo de grasas saturadas y evitando las grasas trans. También es importante vigilar la cantidad de sal y tratar de eliminar los azúcares añadidos y productos ultraprocesados.
3. Mantener a raya colesterol, glucosa y presión arterial Las alteraciones mantenidas en estos parámetros pueden dañar los vasos sanguíneos y aumentar progresivamente el riesgo cardiovascular. En estos casos, la prevención gana eficacia cuando empezamos a tomar medidas antes de que aparezca la enfermedad.
4. No fumar El tabaco aumenta el riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular. No existe un nivel de exposición considerado seguro. Abandonar este hábito supone un beneficio para el organismo a cualquier edad, aunque se haya fumado durante muchos años.
5. Cuidar el peso El sobrepeso y la obesidad están relacionados con una mayor probabilidad de hipertensión, alteraciones de la glucosa y otros factores que aumentan el riesgo cardiovascular. Una alimentación equilibrada y una actividad física habitual resultan mucho más útiles a largo plazo que las dietas extremadamente restrictivas.
6. Dormir bien y aprender a gestionar el estrés Es necesario mantener horarios de sueño regulares y practicar actividades relajantes para construir un estilo de vida más sosegado. No se trata de eliminar por completo el estrés, sino de evitar que se convierta en una constante en nuestras vidas.
7. Moderarse con el alcohol El consumo excesivo de alcohol puede perjudicar la salud cardiovascular. Por este motivo, cuanto menor sea el consumo, menor será también la exposición a los riesgos asociados; de hecho, las nuevas guías de salud recomiendan consumo cero. |
|
| | <-Volver |
|
|