No iba a entrar en esta guerrilla sobre el protocolo, ya que hasta la fechas no he escrito ni una sola palabra de este asunto, pero ya que se nos llama caciques, ningunaneadores, antidemócratas, `depóticos¨ (¿qué puñetas será depótico?) y personalmente me tratan de camaleónico, voy a tomar cartas en el asunto… Sra. Ávila, ud. sabe perfectamente que en aspectos de protocolo cada uno se rige por el que le da la gana. Es decir, el Ayuntamiento de Málaga tendrá su propio Reglamento de Protocolo Municipal y su orden de precedencias en la Corporación (por cierto su enlace a la página web del Ayto. de Málaga no funciona, así que nos quedamos sin saber que dice al respecto), el de Madrid otro distinto, y el de Pontevedra o Alicante el suyo propio. Cada uno de ellos dirá lo que sus correspondientes ediles quieran y hayan aprobado, pero aquellos pueblos como Alhaurín de la Torre que no tenemos Reglamento específico, nos regimos en el aspecto protocolario por el oficial de la Junta de Andalucía y éste es claro y meridiano.
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En cuestión de protocolo: Ud. es `la última de la fila´. Se ponga como se ponga, según la ley andaluza es la última de la fila porque no solo está delante de usted todo el equipo de gobierno, sino también la portavoz del grupo mayoritario de la oposición, el PSOE. Ud. es la última, lo quiera o no lo quiera. Es conocido que a Ud. le gusta “figurar”, “sacar cuello” para lucirse en cada foto de un acto oficial. Aún le duele a alguna concejala sus codazos para ponerse en primera línea de salida en el momento del corte de la cinta de inauguración de la Feria, agarrándola la tela con fuerza como si se la fueran a quitar, para salir en la pantalla de la tele, pero el espectáculo que ha dado para destacar en los cortejos procesionales de este año, sobrepasa todos los límites de la vergüenza ajena por su falta de tacto, intentando imponer a las cofradías que la pusieran en un sitio donde no le corresponde. Por su afán de figurar.
Y mantengo que a usted le gusta solo y exclusivamente destacarse y se lo voy a demostrar. No hay más que ver la foto que acompaño a este escrito de todos los concejales juntos, tomada el día de la procesión de los Moraos, el Jueves Santo, para ratificarlo. (Recomiendo a los lectores ampliar la foto). No hay más que verla. Independientemente de que está usted en ella en una esquina, sola y aislada mientras los demás ediles del PP y del PSOE se mezclan en agradable camaradería, lo cual es sintomático, pero no me voy a referir a ese detalle, sino al atuendo.
Una procesión es algo muy serio, una ceremonia que preparan varios cientos de personas durante todo un año para que luzca y realce el desfile de sus sagrados titulares por las calles del pueblo. Flores, luces y boato y para eso, todas las personas que participan, exhiben en ella sus mejores galas. Los nazarenos sus mejores túnicas, los portadores van de traje y corbata o túnica bordada y los que componen el desfile ataviados para dar lustre a la procesión. Las mujeres, la mayoría con la mantilla negra española y los hombres de traje.
Desfilar en una procesión, para alguien que sólo lo hace porque está invitado por su cargo de concejal es un auténtico sacrificio, es una ceremonia que exige corresponder a quien te ha invitado, e intentar dar el mayor lustre y tener el mayor respeto con esa cofradía y con sus normas. Es un sacrificio porque te exige estar muchas horas de pie andando, paradas interminables y que te impide disfrutar de la Semana Santa como a cualquier mortal, estar con la familia y amigos, tomar una copa, descansar tranquilamente o verla con toda comodidad desde un balcón, porque para colmo, quien desfila no ve la procesión, ni los detalles, ni el balanceo de los tronos, sino que durante horas sólo se solaza con el cogote de quien le precede. Un auténtico martirio y sacrificio que se acepta por el cargo representativo que se ostenta y a cuya invitación hay obligatoriamente que responder como exigen las normas.
En la foto se observa que todas las concejalas van “de mantilla” –todas menos Ud. Sra. Ávila-. A ellas no les importa terminar con los pies destrozados por tantas horas de zapatos de tacón alto, con dolor en la cabeza de soportar la peineta y la mantilla o terminar ateridas de frío en una gélida noche de marzo. Todas quieren corresponder a la cofradía y darle realce al cortejo procesional. Usted no, Ud. va en “en plan cómoda”, no hay más que verla en la foto. Jersey vuelto de cuello alto para no pasar frío, aunque las mangas le asomen por el vestido. De este no voy a hacer observación, que cada uno saque sus propias conclusiones. Medias de lana para cubrir sus piernas y lo peor, unas manoletinas planas sin tacón, un zapato conveniente para que luego no le duelan los pies. Usted piensa egoístamente antes en usted misma, que en la suntuosidad del acto al que ha sido invitada. Usted sólo va a figurar y encima exige un puesto que no le corresponde. Parece en la foto que va a dar un cómodo paseo por el monte con un bastón de montañismo, en vez de a un desfile procesional en uno de los días grandes de Alhaurín de la Torre.
Encima, ese afán de notoriedad es negativo para sus intereses. El comentario que escuché decir a una espectadora al paso del desfile de concejales fue el siguiente: “qué elegantes van este año con la mantilla todas las concejalas, ¿y esa que va `de trapillos´? ¿Quién es?” . Sin comentarios. Ud. solo va a figurar y por eso ha montado este trifostio con el protocolo el domingo de Ramos, el Jueves y el Viernes Santo. Sin embargo, el domingo de Resurrección no fue. La procesión del Resucitado es la oficial de este ayuntamiento. Es la procesión a la cual deben ir con mayor obligatoriedad todos los concejales, y casi todos los del PSOE y PP asistieron.Usted no lo hizo y le voy a decir el porqué. Porque mientras con la Pollinica, los Moraos o los Verdes, hay quince o veinte mil personas en la calle para ver el desfile procesional, con el Resucitado no hay ni tres mil y la mayoría dentro de los bares tomando cañas y tapas. Usted juzga las procesiones en función del número de asistentes y si hay pocos, no le merece la pena asistir porque no hay réditos de imagen.
Nunca jamás, Mariano Rajoy que es el jefe de la oposición, precederá a un ministro del gobierno en ningún acto institucional del Estado. Ni tampoco Llamazares irá delante de Rajoy. El gobierno socialista manda en España porque así lo han querido los españoles y el PP es oposición, por eso irá siempre en todos los actos detrás del gobierno. En Alhaurín de la Torre por el contrario, el PP ha ganado las elecciones por goleada y usted tiene que ir detrás. Con eso no se desprecia a sus votantes, sino simplemente que cada representante político va donde le corresponde de acuerdo con la fuerza democrática de los votos.
Ese es su gran problema Sra. Ávila, que usted no ha tomado aún medida exacta de cuál es su sitio en la Corporación y cree que protocolariamente le corresponde más de lo que la ley regula. Me recuerda su actitud a “la del concejal de Cuenca” (*). Ese famosísimo chiste de Chiquito de la Calzada. Sólo que además, Ud. desentona.
Luis Bravo
(*) Para quien no conozca ese famosísimo chiste de Chiquito de la Calzada ahí está el enlace “el chiste por excelencia, el del concejal de Cuenca”. http://es.youtube.com/watch?v=urrLSKP3dmE |