Una excesiva institucionalización, o la excesiva prevalencia del mercado como único asignador de recursos culturales, comporta riesgos y obstaculiza el desarrollo dinámico de los sistemas culturales. La iniciativa autónoma de los ciudadanos, individualmente o reunidos en entidades y movimientos sociales, es la base de la libertad cultural”.
También destaca el compromiso número 26 donde se afirma: “Considerar los parámetros culturales en la gestión urbanística, y en toda planificación territorial y urbana”. Teniendo en cuenta el diseño horizontal de nuestro pueblo, se deben prever las infraestructuras culturales en todo el municipio y no ubicarlas exclusivamente en el centro del pueblo. Por ejemplo la Biblioteca Municipal.
Micaela García Márquez Coordinadora del Grupo Municipal del PSOE |