
En medio del eterno debate sobre lo adecuado de la energía nuclear como alternativa a los combustibles fósiles nos hemos encontrado estos días de calor desbocado con dos preocupantes noticias que nos dan que pensar (costumbre esta con pocos seguidores aunque muy recomendable). Pero antes de comentar estas dos inquietantes noticias conviene que hagamos un par de consideraciones preliminares acerca de la energía nuclear:
-Consideración preliminar 1: La energía nuclear se puede transformar sólo en energía eléctrica (en el mejor de los casos: el peor se experimentó en Hiroshima y Nagasaki), y considerando que menos de la cuarta parte de la energía que consumimos en el mundo lo es en forma de electricidad (1) la nuclear no parece estar llamada a ser la solución del problema energético (si no dejamos atrás el capitalismo neoliberal, pero ese es otro asunto).
-Consideración preliminar 2: El uranio se está agotando y sólo quedan reservas para décadas (aunque no construyamos más reactores) lo que no habla muy bien de que la nuclear sea la energía del futuro (2)
-Consideración preliminar 3: Sobre los efectos de un improbable, aunque posible accidente nuclear no entramos hoy, aunque no debe dejar de considerarse. Sobre Chernobyl y Fukushima hay sobrada documentación disponible.
Hechas estas consideraciones preliminares para ubicarnos, me detengo someramente en las dos inquietantes noticias de estos días: