Por Magdalena Rico Palao, abogada especializada en Derecho Bancario. Las estafas amorosas comienzan generalmente en plataformas de redes sociales, aplicaciones de citas, o incluso a través de mensajes de texto, donde los estafadores se presentan como amigos o parejas potenciales. Estos individuos desarrollan rápidamente una relación con la víctima, mostrando interés y afecto e introducen oportunidades de inversión fraudulentas en criptomonedas, oro, divisas, subastas, etc. La situación es preocupante actualmente. Incluso la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advierte sobre el aumento significativo de estafas amorosas o afectivas, un tipo de fraude que ha dejado a numerosos inversores con pérdidas financieras muy significativas y daño emocional. Este tipo de estafas, que pueden afectar a cualquier individuo sin importar su perfil (aunque normalmente son personas introvertidas y aisladas socialmente), explotan la confianza y las emociones de las víctimas, llevándolas a tomar decisiones financieras imprudentes. |