Aún tenemos una última oportunidad de frenar la construcción de uno de los peores oleoductos del planeta. Es una monstruosidad.En su recorrido por Uganda y Tanzania, se abriría paso por santuarios de elefantes, bosques protegidos y más de 200 ríos, como si estuviera diseñado para causar el máximo daño.
Miles de familias están perdiendo sus hogares para que avance este enorme oleoducto. Y mientras el planeta sufre inundaciones e incendios por el colapso climático, este proyecto pretende bombear hasta 250 000 barriles de petróleo al día.
No importa en qué rincón del planeta estés, esta es una llamada urgente a la acción.
Uno de los bufetes de abogados más importantes del Reino Unido se prepara para llevar ante los tribunales a los propietarios del oleoducto. Según especialistas legales, el caso tiene una posibilidad real de éxito y, de ser así, se detendría la construcción del oleoducto por completo. Pero el proceso judicial tiene que ponerse en marcha ya, antes de que el proyecto se complete.