
Ni EMASA ni la concesionaria UTE FCC/Aqualia quieren poner soluciones, por lo que la reunión prevista en el SERCLA el 30 de enero está abocada al fracaso y la huelga indefinida de su plantilla está servida.
La plantilla no puede sufrir por más tiempo los negocios privados de la empresa pública EMASA con las concesionarias, que abaratan los precios para ser adjudicatarias de la concesión a costa de las espaldas de quienes viven cada día entre la mierda de Málaga para poder llevar a casa, el cada vez más escaso pan que le permiten los miseros salarios, en los que ni siquiera se quiere reconocer la toxicidad, penosidad y peligrosidad que conlleva trabajar en los lugares más insalubres de la ciudad y su red de alcantarillado.
EMASA hace el agosto poniendo condiciones para que a Paco De la Torre no se le inunde la ciudad y la empresa privada concesionaria formada por la UTE FCC-Aqualia pone la mano de obra esclava a precio de saldo, mientras que tanto el Ayuntamiento de Málaga como su empresa amiga se reparten millones de euros por la concesión.