
Hola a todos. Si están leyendo esto, es probable que ya conozcan mi situación. Mi nombre es Alonso Morales Sedeño, soy un vecino de Alhaurín de la Torre, y tengo 70 años.
Mi vida se ha centrado en una misión: cuidar de mi hermano dependiente. Es una responsabilidad que asumo con amor, pero que me consume por completo. No es una carga, es un deber.
Hoy, sin embargo, me encuentro en una situación que jamás imaginé: estoy fuera de mi casa. Y la injusticia que ha provocado este desamparo es tan abrumadora y evidente que me rompe el alma ver cómo la verdad, por sí misma, no ha sido suficiente.
El Desamparo no Es Solo Mío, Es de Todos
Cuando miras la evidencia de lo que ha pasado, sabes que tengo razón. La razón está de mi lado. Pero, ¿de qué sirve la razón si no hay medios para hacerla valer?
Me siento acorralado. El sistema legal y social, ese que debería proteger a los más vulnerables, a los mayores como yo, a los cuidadores incansables, a las personas dependientes... parece haber encontrado un hueco para dejarnos caer.