
Este fin de semana he sufrido un sobresalto cuando estaba viendo por TV las noticias y el presentador anunció que había muerto Guillermo Fernández Vara, Senador y Presidente de la Junta de Extremadura durante muchos años.
Y mi sobresalto fue porque no sabía que padecía una grave enfermedad y porque mi relación personal con él queda ya muy lejos en mis recuerdos. Pero hoy, con la fuerza que nos da el dolor por la imagen del amigo entrañable que se nos ha ido quiero dar testimonio de su afecto y sensibilidad por el Pueblo Gitano.
Guillermo nos quería a los gitanos y compartía con nosotros la preocupación por las dificultades que padecíamos tanto en su tierra como en el resto de España. Cada vez que he viajado a Extremadura le he visitado, o él mismo me ha acompañado en alguna de mis reuniones con nuestra gente.