
En un mundo en el que impera claramente la economía y el dinero por encima de las necesidades fundamentales de los seres humanos que lo habitan , cabía esperar un desastre económico y en muchos otros aspectos, tal y como el que se está produciendo en estos momentos.
Un señor con aires de grandeza, totalmente alucinado por sus ansias de poder y su arrogante egoísmo de vaquero contemporáneo , se ha postulado él mismo como el adalid y emperador de la tierra tal y como existe.
La barbaridad económica que ha ejecutado con la subida de aranceles al resto de los países del mundo ,incluida España y toda Europa dentro de un rompecabezas infantiloide que ha creado en su ideal sueño de imperio Romano a la americana , está volviendo loco a todos los mercados bursátiles y a todos los ministros de economía y hacienda del universo conocido.