Lamento, Sra. Soria, que el empleo de la palabra “principal” le haya molestado tanto como para perder su tiempo en interpelarme. Quiero decirle desde aquí que al emplearla no ha sido mi intención herir los sentimientos de usted ni los de nadie. Al tratar de principales a las Cofradías de Verdes y Moraos lo hacía exclusivamente en razón de la historia, la tradición, la antigüedad, así como del amplio patrimonio cofrade de ambas, razones todas en las que usted debe de estar de acuerdo conmigo. |
Cuando presencio los desfiles procesionales de nuestro pueblo lo hago con la misma consideración y respeto sean los de la Pollinica, los Verdes, los Moraos o los del domingo de Resurrección; aunque yo no lo sea, es la consideración y el respeto que me merece cada cofrade por la profunda devoción que siente hacia su Cofradía y las imágenes que las representa.
Y, por favor, Sra. no pase usted a engrosar ese pequeño grupo de gente que siempre tiende a deformar todo cuanto lee en estas páginas. ¿Qué cree usted que se puede pretender con la, según usted, “tan efusiva forma de nombrar a los grandes”? Yo no he tratado más que dar cuenta objetiva de unos actos a los que asistí. Punto.
Atendiendo a su propuesta, no tengo el más mínimo inconveniente en cambiar el calificativo de “principal” por el de importante o grande, como usted misma las califica. Aunque eso, a mi entender, no cambia nada, como no sea el que usted se sienta más feliz. |