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El Padrino | | Eduardo Saez Maldonado. 28.01.25 | | "Para que en las noches españolas no dejen de escucharse los hermosos aullidos del lobo" (1)Hace unos días aparecieron los cadáveres de dos lobos colgados de un cartel en el arranque de una ruta de senderismo en Asturias, cerca de Ponga (2). Algunos despreciables mafiosos decidieron mostrar así su repugnante y totalitaria postura en relación al controvertido asunto de la protección del lobo. La desfachatez con la que actúan estos depravados resulta insultante para una persona normal y desafiante para la autoridad "competente", el Gobierno de Asturias, obligado a hacer cumplir la ley que, desde el año 21, incluye al lobo ibérico en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) quedando desde entonces prohibida su caza en España (3). Sin embargo, la sensación que tenemos muchos es que al Gobierno de Asturias, a pesar de estar liderado por el PSOE (partido que desde el Gobierno Central promovió esta necesaria iniciativa), no le parece tan mal que se sigan matando lobos. Todos los que sea posible (4). Veamos. | Vaya por delante que yo, aunque soy contrario a la caza, soy capaz de entender la posición de ciertos cazadores, algunos de los cuales conozco y hasta aprecio.
Desde que nuestros ancestros de hace 3 o 4 millones de años evolucionaron hacia el bipedismo, la carne pasó a ser una parte importante en nuestra dieta y la caza, por tanto, una actividad necesaria. Necesaria hasta que nuestras sociedades desarrolladas han hecho innecesaria esta actividad que fue sustituida por la ganadería. La actividad cinegética se ha mantenido, sin embargo, por una mezcla de motivos lúdicos y de complemento a la alimentación en situaciones de escasez como ocurrió en la España de posguerra hasta mediado el siglo XX.
Pero a estas alturas, al menos en los países desarrollados, la caza es exclusivamente una actividad lúdica. Los cazadores que matan y comen sus capturas tienen aún, desde mi punto de vista, cierta dispensa moral. Sin embargo, los cazadores que matan exclusivamente por placer (no se me olvida la imagen del sinvergüenza rey emérito junto a elefantes o leopardos que había matado para distraerse) me resultan despreciables. Incluidos los que matan lobos.
Pero el caso del lobo es muy distinto, porque los que matan lobos (más allá de que sean unos sádicos que disfruten matando) lo hacen como una especie de "venganza" porque los lobos son carnívoros y matan a sus presas que, en ocasiones, es ganado doméstico. Y esto merece una reflexión un poco más pausada.
Es verdad que los ganaderos deben defender su ganado de los ataques del lobo, claro, pero deben hacerlo respetando el derecho del lobo a vivir donde le corresponde. Para ello existen medidas como la vigilancia directa del ganado y su recogida nocturna, el uso de mastines disuasorios etc. De hecho, existen ayudas públicas para implementar estas medidas e incluso, si a pesar de ellas el lobo mata alguna cabeza de ganado, el estado indemniza al ganadero.
La expansión de nuestra especie en el planeta conlleva la destrucción de los ecosistemas que ocupan las áreas geográficas que vamos colonizando. Y digo colonizando porque nuestra civilización lejos de integrarse, se apropia del territorio y lo altera de forma desmesurada exterminando toda la vida que había en él. Cuando nuestra población era "moderada" (digamos 1.000 millones) la destrucción ambiental también lo era, pero ahora que somos 8.000 millones estamos llegando a los límites absolutos de explotación de materiales, agua etcétera y también de destrucción ambiental. En zonas densamente pobladas como Europa no quedan ya ecosistemas bien conservados.
Y esta circunstancia, más allá de que se puede volver contra nosotros (ya se está volviendo de hecho) en forma de pandemias, escasez de materiales y hasta de alimentos, cambio climático etcétera (que de eso no hablamos hoy), nos plantea el dilema moral de hasta qué punto tenemos derecho como especie a destruir todo nuestro entorno provocando la extinción masiva de las especies que comparten con nosotros el planeta.
Cuando yo era niño, caminando con mi padre por el monte (adonde le gustaba llevarnos a mis hermanas y a mí con cierta frecuencia sabedor del beneficio que esto aportaba a nuestra educación), me reprendió por andar yo, armado con un palo, golpeando y derribando a diestro y siniestro todas las matas que estaban a mi alcance a modo de heroico espadachín cinematográfico luchando con sus enemigos. Me dijo que no era de recibo destruir por destruir. Me hizo ver (quizá sin darse cuenta de la influencia que aquella charla iba a tener en mi) que por muy poca importancia relativa que para nosotros puedan tener otros seres, incluso otras cosas, no tenemos derecho moral a dañarlos gratuitamente. Y esta enseñanza no es trivial porque nuestra sociedad, desde sus primeros fundamentos morales judeocristianos, -"Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla", (5)- considera su entorno y todos los seres que lo pueblan como recursos a su disposición carentes de derechos. Y mientras no veamos al resto de seres que comparten con nosotros el único planeta en el que nos consta la existencia de vida como sujetos de unos mínimos derechos básicos (como a no ser destruidos gratuitamente, por ejemplo) no podremos avanzar en los grandes desafíos de los límites planetarios a los que nos empezamos ya a enfrentar.
Los salvajes criminales que han matado a tiros y colgado del cartel dos lobos en Asturias se sienten, sin duda, (además de protegidos por ciertos políticos miserables e ignorantes cada vez más abundantes) con derechos especiales sobre "su" territorio. Es decir, ellos creen tener derecho a ocupar las zonas que quieran y a que, por ejemplo, su ganado paste libremente por esas zonas sin ser molestado por nadie. Creen tener un derecho absoluto sobre el medio natural despreciando el derecho del resto de seres que lo pueblan y los ecosistemas que los mantienen.
El lobo, como el resto de grandes depredadores, cumple importantísimas funciones en el equilibrio de los ecosistemas manteniendo a raya las poblaciones de herbívoros silvestres y las enfermedades que les afectan y contribuyendo así, como el resto de especies que los conforman, al equilibrio eterno y sostenible del mundo natural (6). Pero nosotros creemos tener una suerte de derecho divino a transformarlo todo a nuestra imagen y semejanza. A poder tener mis vacas todo el verano sueltas en la cabecera de los valles sin control alguno (como pasa en las montañas del norte peninsular) pero sin que nadie, ni siquiera los legítimos habitantes de esas montañas como el lobo, las moleste. Y, por tanto, mato a todos los lobos que encuentre sin entrar en ninguna otra consideración. Y, además, en una despreciable actitud mafiosa propia de Vito Corleone, los cuelgo a la vista de todos como advertencia de que no voy a tolerar que nadie (ni siquiera el gobierno legítimo y democrático) me diga a quién puedo matar y a quién no. Sólo faltaría.
Esta arrogante prepotencia mafiosa, tan despreciable, con la que muchos detractores del lobo se conducen, además de profundamente ignorante y corta de miras, es muy significativa de la deriva que nuestra sociedad está tomando desde que el fascismo le está perdiendo de nuevo el miedo a las instituciones. Tampoco de la derecha moderada podemos esperar gran cosa porque la derecha, en tanto que carece de ideología y basa sus "principios" (prácticamente por definición) en el mantenimiento de los privilegios de las clases privilegiadas, prioriza el mantenimiento de la actividad económica (como la ganadería, por ejemplo) por encima de cualquier otra consideración de Justicia Social y (no digamos ya) Ambiental (7). Esto por no hablar de la vergonzosa y tradicional afición de la alta clase empresarial y de la nobleza (8), y no sólo de la española (9), a alardear de sus ancestrales privilegios y prebendas yendo a matar venados a las fincas extremeñas o manchegas de sus amigotes.
Pero es que muchos votantes de partidos de izquierdas (que tradicionalmente se han preocupado sólo de la Justicia Social sin extender mucho más allá la reflexión) mantienen esta misma línea con poca altura de miras. No me olvido de la lamentable imagen del Juez Baltasar Garzón delante de decenas de ciervos abatidos por él y sus compis de montería para distraerse un finde (10). Esto está cambiando últimamente y la izquierda (afortunadamente, aunque con cierta dificultad) está empezando a integrar, poco a poco, los criterios morales de naturaleza ambiental en sus idearios.
Pero el PSOE de Asturias se resiste, claro, y sigue empecinado en matar lobos creyendo (en su amoral ignorancia neoliberal en la que aún se mantiene una parte importante del PSOE) estar ayudando con ello a la economía de su región ignorando una Justicia Ambiental básica, ignorando las recomendaciones de la Ciencia al respecto (11) y comportándose, así, como el resto de actores antropocentristas, por lo demás hegemónicos en nuestra sociedad.
Más allá de integrar en nuestro sistema educativo visiones algo más respetuosas con nuestro entorno desde una perspectiva moral (algo más "gaiana"), sancionar con dureza y efectividad estas actitudes asesinas debería ser una prioridad para nuestros representantes políticos, no ya sólo para acabar con los comportamientos indeseables desde el punto de vista ambiental que hemos mencionado, sino también para evitar que esos crecientes comportamientos totalitarios e intimidatorios se extiendan demasiado en una preocupante y peligrosa dinámica social.
Eduardo Sáez Maldonado
(1) https://www.youtube.com/watch?v=pvQYNxB0aIE
(2) https://www.europapress.es/asturias/noticia-pacma-exige-justicia-hallazgo-dos-lobos-colgados-ponga-critica-complicidad-administraciones-20250118183426.html
(3) https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/prensa/210921ndpelloboibericoincluidoenellistadodeespeciessilvestresenregimendeproteccionespecial_tcm30-530897.pdf
(4) https://actualidad.asturias.es/-/el-gobierno-de-asturias-defiende-en-bruselas-la-salida-del-lobo-del-listado-de-especies-protegidas
(5) Génesis 1: 28
(6) https://www.huffingtonpost.es/planeta/la-reintroduccion-lobo-revoluciona-yellowstone.html
(7) https://www.rtve.es/noticias/20241203/aprobada-propuesta-union-europea-rebajar-proteccion-lobo/16357106.shtml
(8) https://www.revistavanityfair.es/la-revista/articulos/temporada-de-caza-las-mejores-fincas-de-espana/27060
(9) https://www.vanitatis.elconfidencial.com/casas-reales/2024-12-05/principe-guillermo-visita-secreta-espana-caza-amigo-intimo_4017034/
(10)https://www.libertaddigital.com/fotos/monteria-garzon-1000500/
(11)https://www.actualidadjuridicaambiental.com/wp-content/uploads/2025/01/2025-01-27-Dura-Valladares-Lopez-Bao-Lobo.pdf |
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