logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com
-Molino de  papel- LA MANCHA
Cuentos y relatos globales. 26.01.25 

Una mancha  en  tu camisa es otra forma de  opinión

Escribe; Walter Pimienta J.-
Llegué a mi  casa con  una mancha de tinta  negra en  el bolsillo de la  blanca  camisa de mi  uniforme escolar. Mi  mamá,  luego  del  regaño  que me  diera,  hizo todo lo  posible e  imposible  por  barrarla. La  metió en  agua  con “ varechina” y agregó vinagre, adicionó unas  gotas de amoniaco  y  la dejó sumergida en  el “detergente Top”… Y  ocurrió entonces que,  al secarse,  la mancha  ya  no  era  negra sino gris con  bordes amarillos.
Cuando me  la ponía (la camisa,  desde luego), para  ir  a  la escuela ( yo hacía  en  tercero  de  primaria),  aunque la mancha  estaba en el  bolsillo  derecho  donde guardaba siempre  el bolígrafo, la sentía  del  lado  izquierdo; en mi corazón. Esta ( la  mancha, ciertamente), nunca  fue  ajena ni a mis compañeros ni  a otras personas que,  al verla, primero la miraban  a ella,  y  luego  a mí diciéndome con  constante mortificación: -“Hey,  se e te manchó  la camisa”.
…Sentía  en  mis huesos,  al ponerme la  camisa  manchada a  la hora  de irme  al  colegio, la  humedad que esta  todavía guardaba desde el  día que mi  mamá intentó  sacarla. Le  terminaron  doliendo  las manos.
Las  manchas no  son  recuerdos.  Los  recuerdos no  son manchas…No  se las traga  nada. Quedan  leves.
Me dolía el estado de mi  camisa.

Alguien me  dijo: -“Tápate la  mancha con  el escudo de  la escuela”- ;  pero  la escuela no  tenía escudo. Más que en mi  camisa,  aquella  mancha  la llevaba incrustada en  mi  carne y me e despojaba  de  la alegría conque mi  madre me  la  había  comprado en  el “Almacén La  Elegancia”,  calle  38  con carrera  41,  pleno centro comercial de Barranquilla.
A veces, me sentía como  si hubiese  ido sin  camisa a  la escuela,  y  aunque  me  hacía a  la idea de que la  mancha ya  no  estaba, bajaba  la  vista y  ahí  seguía  sujeta a mí en  la  rabia de  los constantes:  “Hey,  se  te manchó  la camisa”…Una deshonra que me  siguió por 11 meses hasta que, para  el  otro  año  escolar, quizás me  compraban otra…
Yo  sentía  que los rostros  en  las calles,  ya yendo o viniendo de  la escuela, me decían :-“Hey, se te  manchó  la camisa”-… y aquello era como  la cicatriz de  un  hierro  candente…Esta no  se desvanecía ni  se  iba de  la vista  de  nadie de  una buena  vez y  para  siempre ni  de  inmediato en la gritería de  mis  recreos escolares esperando que mis compañeros me   dijeran: -“Hey, se te quitó  la mancha”….pero allí  estaba  ella,  en mis sueños y en mi  rabia…
La profesora (la seño Conchita), condescendiente, me dio  la libertad  de que dicha  mancha en la camisa  blanca  de  mi uniforme escolar, me perteneciera sirviendo  de ejemplo para  que mis  compañeros cuidaran  de  que no  les pasara  lo mismo…,  y entonces pensé que mi  mancha servía  para  algo…
La mancha  de mi  camisa blanca   de  uniforme escolar,  tenía la  forma de  pájaro prehistórico en  vuelo.  Allí, en mi  bolsillo  estaba  a toda  hora. Vuela sin  alas,  decía a quienes me  molestaban . Y  no  canta, les  agregaba.
El olvido no  duele.  El recuerdo  sí.
Quería que aquel  pájaro que  era la mancha de   mi  tragedia   escolar,  un  día escapara de mi  camisa sin  dejar  huella,  que me  abandonara.
Mi  madre  lavaba mi  camisa en el remolino chupa manchas de “Top”,  el  detergente,  la exprimía, la  sacudía y  la  tendía  al  sol en el  patio y  los bosques cercanos  al  pueblo no conocieron nunca la  mancha  de pájaro de mi  camisa escolar volando de la aldea.
Terminado el  año escolar y ganado este con  cinco aclamado  en  todo para ascender  al  cuarto, mi madre (como  que ya  lo  había pensado),  ni  corta ni  perezosa,  tomó  como útil  trapo de  cocina mi  estropeada camisa blanca de  uniforme  escolar de  y ¡Oh! Una tarde  (tenía que haber una  tarde,  siempre  hay  una tarde), al descuido de ella, al soplo avivante  de  una brisa de diciembre,  al  bajar  una olla de sopa  de costillas,  las llamas le  prendieron  fuego ( a mi  madre no, a la camisa; como se  te ocurre,  tonto). Aquello fue verdaderamente impresionante,  deslumbrante.  Ella,  con  fuerza y  desespero,  intuyendo el  peligro y  la posibilidad de  un  incendio, rápido la  tiró  al patio y,  ante mi  mirada de  asombro, perplejo  vi que de la columna de  humo y  de  las cenizas,  salía un pájaro gris volando  buscando el  cielo. …Y menos mal  que a este (al  pájaro,  el mismo  de  antes y  ya  referido a lo  largo  de esta historia, ), según  investigué después,   hijo de Bennu,  una  garza africana relacionada con el dios del sol,  Ra (dice  la  mitología egipcia),  de  nuevo comprada mi pulcra camisa blanca de  uniforme escolar en  el “Almacén  La Elegancia” de  la  calle  38  con  la carrera  41, pleno  centro comercial  de Barranquilla,  al  siguiente  año,  ahora  yo haciendo  el cuarto año de primaria, salido o derramado el  mismo de la fuente inagotable  del infaltable bolígrafo “BIC” que  usaba  en  el bolsillo derecho de  a mi  camisa blanca de  uniforme escolar,  a este  no se le dio  por volver en forma de  Ave Fénix.

Walter Pimienta J

Esta noticia ha recibido 163 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

15914803
visitas desde nov. 1998