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-MOLINO DE PAPEL- SUPER CHEPA, UN 31 DE DICIEMBRE | | Cuentos y relatos globales. 29.12.24 | | Que nunca les falte un sueño por cumplir o un proyecto por realizar Escribe; Walter Pimienta J..- 31 de diciembre, Mery, en transparente y vaporosa bata de dormir amarilla, con rulos y chancletas verdes, se levantó esa vez primero que el sol y más temprano que todo el mundo. Lo primero que hizo fue “bañar la casa” … "¿bañar la casa?”… bueno eso de bañar la casa es fregado… ¿quién puede bañar una casa?-. Más exactamente lo que llevó a cabo fue limpiar los pisos con agua hervida de hierbas aromáticas para las buenas energías del nuevo año: salvia, ruda romero, eucalipto, hierbabuena y enebro… Las había adquirido donde Juan Ramos, el yerbatero que a dos cuadras, en una chaza, las vende. Ya había tendido la cama sin una arruga estrenando cobijas limpias y, recogidas las sábanas y fundas anteriores, metió estas a la lavadora. Ordenó, por tamaño, los libros desordenados de su biblioteca y en un rincón de esta, colocó las novelas románticas de Corín Tellado que más le gustaban. Luego de sacadas las sábanas y las fundas, metió en la máquina el resto de ropa sucia que tenía en un canasto. En unas hojas de periódico recogió los restos de comida que le quedaron del desayuno: conchas de huevos, de plátano y de yuca. Había hecho patacones y yuca cocida que comió con queso criollo y café de leche. Los desperdicios los tiro a la caneca y tapo esta. | Ordenó los cajones de su cocina integral: platos, vasos, pocillos, cucharas, trinches y cucharas en su lugar. Subió dos pisos y los bajó casi enseguida y trajo en bolsas platicas los papeles de las canecas de los baños y saliendo de su apartamento, los llevó al sut de basuras. Regreso o y aprovechado la reja de la ventana de la cocina, em esta puso a secar tres pares de calcetines húmedos de la noche anterior. Con una bayeta roja sacudió los muebles, la mesa de comedor y las sillas. A mano, bajo el chorro de agua del grifo del lava platos, lavó y exprimió los trapos de cocina y los puso a secar en el mismo lugar donde había puesto los calcetines. Subió a su cuarto, saco l la plancha del closet y la mesa de planchar y planchó la ropa que se pondría para la noche. Bajó a la cocina y pasó un trapo seco por el mesón metálico de la cocina. Metió varias cubetas con agua al congelador de la nevera: necesitaría hielo para los tragos de whisky que se bebería. Limpio los ceniceros; ella fumaba. Con periódicos humedecido limpio los vidrios de las ventanas. Nadie la ayudaba…vivía sola. Montada en una silla desenroscó un bombillo quemado de la sala y puso otro nuevo. Le cambio el agua a unas flores que había comprado el 24 para Noche Buena y que todavía vivían. Empacó en sus tarros, harina y azúcar que había comprado hacía dos días. Cambió el mantel de la mesa de centro por uno nuevo estampada con otro anuncio de feliz Navidad. Raspo un caldero al que le había quedado pegado el cucayo de ayer , tiro los restos a la basura y lo lavó. Sintió algo de fatiga y, sentada por unos minutos se sirvió en un plato hondo cereales con leche a los que agregó trozos de manzana verde. Hizo un jugo natural de naranjas que más tarde pasaría con tostadas. Se sentó unos . De pronto, felina y tigresa dio un salto y fue por la escoba y de arriba hacia abajo, eran dos pisos, barrio la casa y enseguida la trapeó. Le echó comida en su plato a “Pacho” su gato. Fregó los baños; eran dos, dejándolos olorosos a citronela. Puso en cada uno un rollo de papel higiénico…Pero eso no fue todo, hizo más . En los botiquines puso jabones de baño y jabón líquido para manos; hilo y crema dental y un enjuague bucal de color azul. La leche que había dejado afuera, vuelve a la nevera. Busca una hoja de papel en limpio, la arranca de bloc que tenía en la biblioteca, busca un bolígrafo y se sienta a escribir una larga lista de vivieres que compraría en el autoservicio cercano. Sacó de las gavetas de la nevera: rábanos, cebollas, zanahorias, remolachas, pepinos, tomates y ajíes podridos que arrojo al tanque de la basura. Otra vez subió al segundo piso. Fue a la caja de costuras, sacó hilo y aguja y del closet sacó una falda a la que le cogería el dobladillo que se le había soltado. Cortó el hilo con los dientes una vez terminó, ensarto la aguja en el carrete de hilo y guardó todo en la caja. Buscó en el tocador pinta uñas y esmalte; se pintó una por una las uñas. Esperó se le secaran y limpio los zapatos. Y ahora, montada en un banquillo de plástico, color rojo, mirando sin ver, abre con fuerza y ruido el gavetero corredizo del closet de su cuarto y reaccionando con un aire de extremada energía y suficiencia, sacó de allí la maleta azul con la que a las doce en punto de la noche de ese 31 de diciembre, super Chepa, acordándose del agüero con la llegada del nuevo año, a la hora de los pitos, las lágrimas y los abrazos, en medio de la buya de los perros y los estallidos de la pólvora, le daría la vuelta a la manzana. Quería viajar a España. Era su sueño. Tema musical referente https://youtu.be/YMgctIGkcVY |
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