Acabo de leer el artículo de Pilar Domínguez, mujer de un policía, y no he podido evitar ponerme a escribir, pues también estamos un poco cansadas, las otras familias, las de los trabajadores del ayuntamiento en general, digo cansadas en plural pues conozco la opinión tanto de los trabajadores como de sus parejas y familiares, y es aún más precaria que la de los policías que también lo es, todo en este ayuntamiento es precario excepto la maquinaria de propaganda y los actos de protocolo, donde no se escatiman gastos para enaltecer la figura del alcalde. |
Ese alcalde que valora por sí solo a la plantilla y la infravalora y le paga sueldos ridículos, y la somete a sus criterios y todos tan calladitos, ahí se nota que la policía es más libre y están más unidos que el resto o deben menos favores al haber entrado de forma más legal, esto les permite poder exigir lo que parece que la mayoría de trabajadores no puede, o sea sueldos y condiciones de trabajo acordes con los tiempos y el lugar donde se trabaja, pues es el ayuntamiento peor pagado de todos los que sabemos, con sueldos de hasta 700 euros, el mismo ayuntamiento donde su alcalde cobra más que el resto de los alcaldes de su categoría y más que los de categorías superiores, buen ejemplo sí señor, ¡muy creíble!
Este señor se ha empeñado en demostrarnos que él administra muy bien y que sueldos míseros son ejemplos de buen hacer, cuando lo que nos demuestra es que tiene una plantilla mal pagada, y me da que pensar que una plantilla mal pagada pueda ser una plantilla mal formada, una plantilla poco capacitada hasta para demandar sus legítimos derechos, cosa que no es rara al saberse que para entrar a trabajar en el ayuntamiento en los últimos tiempos había que hablar con el alcalde, o concejal de turno por ausencia de bolsa de trabajo. Así puede verse que se acaba de hacer una valoración de puestos de trabajo y la misma la confecciona el propio alcalde, de una parte, sin participación de sindicatos, ¡vamos una barbaridad! que parece ser asumida por sindicatos y trabajadores, y no porque sea satisfactoria, pues todos los que han hablado de ella muestran su rechazo a la misma, eso sí están bien valorados los puestos que podrían dar alguna contestación o los "próximos" al valorador.
En fin lo que está pasando en el ayuntamiento en tema de personal no tiene precedentes, y son estas formas de hacer política de personal las que están sembrando el desánimo, la falta de estímulos e incentivos, y sumiendo a la mayoría de trabajadores en una economía sumergida, pues necesitan completar su sueldo por las tardes, y da mucho que pensar que no esté habiendo contestación por parte de sindicatos y trabajadores, al menos queda la policía, ellos conseguirán lo que demandan si siguen unidos, el resto a esperar caer en gracia al alcalde. |