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Los 600 Reflesiones acerca del asunto de las VPO | | Juan Manuel Mancebo Fuertes. 12.02.08 | | El pasado sábado en la puerta de uno de los supermercados de nuestro pueblo una señora abordaba a los clientes solicitando firmas con consignas del tipo “impedir que la junta traslade a Alhaurín de la Torre las viviendas de los Asperones” o “evitar una construcción similar a las 3000 viviendas de Sevilla”. Las recientes comunicaciones del ayuntamiento a través de reuniones vecinales, comunicados de prensa e incluso a través de un video colgado en youtuve, apuntan en el mismo sentido creando, en mi opinión, una falsa alarma social y una interesada desinformación acerca del asunto. Quizás sea interesante analizar el asunto desde otro punto de vista.
| En primer lugar desde un punto de vista técnico, el POTAM no puede proponer un nuevo núcleo urbano sin dotarlo de las infraestructuras o servicios necesarios, el propio POTAM y la ley del suelo andaluz tienen artículos que en la práctica no permitirían una aglomeración de viviendas sin los correspondientes estudios previos de impacto ambiental o sin las infraestructuras y comunicaciones necesarias. Es por tanto artificiososo argumentar que los organismos supramunicipales pretendan ubicar una nueva ciudad en nuestro término municipal sin solucionar previamente los problemas de comunicación y servicios que se demandarían. Como lo es el asustar a los propietarios de los terrenos afectados con la posible desvalorización de sus propiedades, cuando probablemente sufran, en muchos casos, un notable incremento de valor a la vista de la propuesta de recalificación. También es una falacia confundir a los vecinos de Alhaurín con el anuncio de que la junta quiere crear un “gueto” de viviendas sociales, confundiendo deliberadamente el término con el de VPO y sugiriendo que este tipo de viviendas solo son habitadas por personas conflictivas o pertenecientes a clases socialmente marginadas. Pero lo que más llama la atención de esta “pseudo-propaganda” es el uso de expresiones de tinte xenófobo y clasista. No puedo entender como nuestro alcalde o el jefe de prensa popular justifican su postura en frases como “quieren construir un nuevo Alhaurín para pobres” o “ las VPO propuestas no son para Alhaurinos.” Quizás deberían aclarar si las futuras viviendas previstas y autorizadas en nuestro municipio para PORSAN, FRA, LAGUIA o SANDO suponen también un riesgo para el bienestar de los “alhaurinos auténticos”, o por el contrario consideren que el comprar una vivienda de 400.000€ lleva implícito la pertenencia a una determinada clase social que si es bienvenida en nuestro pueblo. Quizás deberían aclarar que rasgo genético determina el hecho diferencial de ser “alhaurino” y por tanto tener derecho a las VPO que se construyan aquí, derecho que no tienen los que nazcan en Málaga o Churriana. Propongo analizar este asunto sin olvidar de quienes surgen estas ideas, sin olvidar que estamos en campaña electoral, sin olvidar que la propaganda es un medio que dominan a la perfección y que usan de forma interesada como hacen sus “primos” mayores en el teatro de la política nacional. Supongo que cualquier planteamiento como el propuesto por el POTAM es criticable y mejorable y ese es precisamente el papel que le hemos asignado a nuestros políticos cuando los elegimos, lo que no es de recibo es que nadie hable en esos términos, ofensivos para muchos, y menos en nombre de los vecinos. Por suerte esto ha servido para conocer que oficialmente solo hay 600 alhaurinos pobres, y para ellos, solo para ellos, nuestro ayuntamiento va a construir viviendas protegidas, los demás, los de fuera solo pueden venir si se pueden gastar setenta kilos en una casa. Juan Manuel Mancebo Fuertes Febrero 2mil8 |
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