
Cataluña es una de las regiones más ricas de España, aunque contribuya según su condición al PIB nacional, también puede influir en la asignación de recursos y proyectos, todo ello con la nueva “repartición singular”, por parte del Estado Español, favoreciendo a Cataluña, que ha llevado a demandas específicas, menosprecio hacia el resto de comunidades, en general un trato muy diferenciado en algunos casos, que, bajo mi modesta opinión, es absolutamente inadecuado.
Las decisiones políticas y las negociaciones entre el gobierno central y las comunidades autónomas pueden impulsar la percepción de favoritismo.
A lo largo de la historia, ha habido momentos en los que se ha percibido un trato diferenciado hacia esta comunidad autónoma, como ejemplo se puede citar:
1. El Estatuto de Autonomía de 2006, donde se otorgó a Cataluña un mayor grado de autogobierno y competencias en áreas como educación, salud y justicia.
2. En ocasiones Cataluña ha recibido más inversiones en infraestructuras y proyectos que otras regiones, como el proyecto del AVE y la inversión en el puerto de Barcelona.