P.R.S. trabajador en el área de Intervención entró a trabajar en el ayuntamiento tras presentarse a una oposición pública convocada a principios de 2006, para cubrir una de las tres plazas vacantes de auxiliar administrativo que se ofertaban las cuales eran de carácter temporal. Pasó las pruebas de examen, junto con otros y fue contratado junto con dos más. Todo el proceso se realizó de una forma limpia, legal, con bases reguladas, aprobadas y fiscalizadas por la propia Intervención Municipal que fue quien realizó la entrevista final de los que superaron el examen. A esta oposición de las muchas que se convocan para cubrir las plazas que son precisas, IU no presentó ninguna alegación. Por tanto, este trabajador trabaja en este ayuntamiento habiendo superado los requisitos que impone la ley de capacidad, igualdad, mérito y publicidad que exige la Constitución.
El hecho de que P.R.S. sea hijo de un militante del PP de Málaga, no le incapacita para trabajar en una administración pública que esté gobernada por este partido, o acaso los hijos de militantes de un partido político no pueden trabajar en la Administración pública. La acusación de la Sra. Ávila sólo demuestra “la persecución política” constante que ejerce sobre cualquier trabajador que tenga algo que ver con el PP, y en este caso simplemente porque es hijo de un militante de la capital.
Tenemos que desmentir rotundamente que P.R.S. esté trabajando en este ayuntamiento por la militancia política de su padre, sino por sus propios méritos, y que sea hijo del gerente del PP, como así asegura la concejal Ávila.
Esto prueba la falsedad del anónimo y demuestra también la falta ética de Ávila como concejal. Si tuviera el más mínimo sentido de la decencia, habría primero investigado en qué condiciones entró a trabajar P.R.S. en el ayuntamiento, antes de hacer estas acusaciones en vez de hacerse eco de anónimos.
En la respuesta dada por el alcalde en el pasado pleno sobre este asunto ya dice claramente que dicho trabador está contratado y lo ha sido mediante oposición pública y de forma regular.
Exigimos una rectificación pública de las acusaciones de la concejal Ávila realizadas contra este Ayuntamiento y contra este trabajador, en caso contrario se tomarán las medidas judiciales oportunas.
Luis Bravo |