
Parece que la codicia de las tecnológicas ha ganado peso sin que apenas nos hayamos dado cuenta
Las grandes empresas del sector han presionado a los políticos europeos para que las EXIMAN de toda responsabilidad sobre el control y la prevención de posibles daños causados por sus sistemas de IA. Esto vulneraría los derechos de millones de personas mientras unos pocos multimillonarios engrosan aún más sus fortunas.
Para colmo, todo esto está sucediendo a puerta cerrada, sin escrutinio público. Y estamos hablando de cuestiones decisivas que afectarían prácticamente a toda la ciudadanía europea.
Pero nuestro movimiento tiene el poder y la magnitud suficientes como para poner esta situación en evidencia y darle la vuelta.