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El "emboquille" del túnel de la Hiperronda preparado a base de barrenos rompedores Ver imágenes | | Juan Carlos Sanz de Ayala. 14.01.08 | |  Buen día hizo el domingo para darse una vuelta por las obras de emboque del túnel de la hiperronda que atravesará la Sierra de Mijas hacia el cruce de Torremolinos. De los 21 kilómetros que constituye la nueva vía de circunvalación de Málaga, que unirá Las Pedrizas con Torremolinos, 1.200 metros son tunelados, en una obra compleja todavía en un estado incipiente. Las máquinas se están abriendo camino hacia el plano medio de la Cuesta de los Pinos donde, a base de barrenado y explosivos, despejarán el paso a las máquinas tuneladoras que horadarán el monte. Centeneres de barrenos cargados de explosivos para voladura tipo "Nagolita", preparados para desmenuzar la roca y allanar el piso hasta la boca del túnel.
| Tres grandes máquinas desafiaban al viajero que pasaba por la carretera que une Alhaurín de la Torre con Churriana. Al fondo, un camino serpenteaba hacia arriba por la Cuesta de los Pinos, despinada, con las marcas de los enormes camiones que dia tras dia retiran el material sobrante de la gigantesaca obra. Al fondo, en la ladera del monte, un gran arco repelado de foresta nos indica por dónde va a entrar el túnel en la Sierra de Mijas. Allí se emboquillará el túnel más largo y complejo de la provincia de Málaga, que entra por nuestro pueblo y va a salir en el término municipal de Torremolinos para conectar con el nudo de comunicaciones del Palacio de Congresos. Las obras todavía incipientes, corresponden al tercer tramo de la Hiperronda, el más retrasado de cuantos conforman la ingente infraestructura de ingeniería civil que descongestionará la circunvalación de Málaga y pondrá a Alhaurín de la Torre en una situación más que privilegiada en el entramado logístico de la zona. Lo que más nos llamó la atención en el paseo que nos dimos hasta la parte alta de la embocadura del túnel, monte arriba, es la vista extraordinaria del Valle del Guadalhorce. A vista de pájaro, Málaga al fondo con su impresionante bahía, el aeropuerto, el cauce del río Guadalhorce con las mejoras hidraúlicas acometidas en el mismo, y el trazado claro de la futura hiperronda, atravesando de cuajo los viveros Guzmán y partiéndoles por la mitad una de sus gigantescas fincas. Y a nuestro alrededor, dos máquinas barrenadoras abriendo centenares de agujeros que según se van vaciando de tierra y roca, se van llenado de explosivo granulado tipo "Nagolita", que destrozan internamente la roca al estallar, desmenuzándola hasta un tamaño manejable por las máquinas y camiones que allí trabajan a diario. El domingo, centenares de agujeros estaban tapados por sacos de plástico en los que se podía leer:"Explosivo de minas (para voladuras) tipo B". "Peligro, explosivo". Cada saco contiene de 25 kilogramos de sustancia explosiva, y con ella se rellena el barreno recién abierto, para tapar la boca con el propio plástico del explosivo. Largas hileras de agujeros rellenos y tapados con plástico señalaban claramente la trayectoria de la futura carretera. Nos extrañó tantísimo explosivo allí acumulado, sin explotar, expuesto a la lluvia (esta noche del domingo al lunes ha caído una buena tromba) y al sol. Pero suponemos que no tendrá peligro alguno, porque si no, sería toda una temeridad. En las fotografías se pueden observar los agujeros, cientos, supuestamente llenos de "Nogalita" y tapados con los mismos sacos de plástico en los que se transporta hasta allí. Aún queda mucho material que retirar, pero pronto veremos las máquinas penetrando el monte hacia Torremolinos. Un túnel y una nueva vía de comunicación que pondrá a Alhaurín de la Torre en una situación mucho más privilegiada de lo que está. Toda una oportunidad si nuestros gobernantes saben aprovecharla, que seguro que sí...
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