Entre las actuaciones más destacadas que se están llevando a cabo o que están dando sus primeros pasos, resaltan sobre todo el desdoblamiento de la carretera de los polígonos (acceso norte, ver nota de prensa del pasado 11 de enero) y el soterramiento de las líneas aéreas de alta tensión en Pinos de Alhaurín (ver nota de prensa del 9 de enero).
De todos estos proyectos, el más esperado es el de la puesta en servicio del colector general de aguas residuales y los colectores-interceptores de las barriadas y urbanizaciones, cuyas primeras actuaciones se remontan al año 1999 y que ha sido uno de los principales caballos de batalla del equipo de gobierno que encabeza Joaquín Villanova, por cuanto traerá aparejada la supresión definitiva de la estación depuradora de El Cordobés y la garantía de evacuación por tubería y tratamiento posterior de todos los caudales de aguas fecales sin que se vuelvan a producir vertidos a arroyos nunca más. Este macro-proyecto, financiado casi al 50 por ciento por el Consistorio en varias anualidades, tras firmar un convenio con la Junta de Andalucía, arrastraba un retraso de varios meses, producto de las intensas negociaciones con el Ayuntamiento de Málaga, a través de la Empresa Municipal de Aguas (EMASA), por el cual, finalmente, se ha conseguido que la estación depuradora del Guadalhorce recoja todos esos caudales. El pleno de la corporación alhaurina aprobó este acuerdo el pasado 28 de diciembre y únicamente queda pendiente que lo haga el consejo de administración de EMASA y, a continuación, el plenario de la capital.
Gracias a este empeño municipal, los vecinos de El Cordobés y El Reloj verán el desmantelamiento de la ya desbordada depuradora (que data de finales de los años 80), el final a los problemas de insalubridad y malos olores y la recuperación de ese sector como espacio de equipamiento público, seguramente deportivo y lúdico.
En otro orden de cosas, el nuevo estadio municipal de fútbol Joaquín Blume entrará en servicio dentro de pocas semanas, después de que el recinto lleve varios meses sometido a una remodelación integral que transformará por completo el vetusto campo de albero -inaugurado en 1974- y sus equipamientos. Tras la Semana Santa se concluirá la segunda y última fase de obras de este complejo, valorado en 720.000 euros, y que consistirá en la instalación de gradas, vestuarios, nuevos accesos y nueva iluminación. Será, de esta forma, el segundo estadio municipal de fútbol con que cuenta Alhaurín de la Torre, tras el de Los Manantiales.
También en materia deportiva hay que resaltar las obras de construcción del complejo del SPA Municipal, situado junto al recinto de la piscina cubierta climatizada. El proyecto ocupa una superficie de casi 700 metros cuadrados y suma una inversión de 1.380.000 euros, financiada por las arcas del Ayuntamiento. Con esta nueva infraestructura, la institución local completará toda el área deportiva de la barriada de El Limón, que ocupa casi 10.000 m2. El nuevo recinto atenderá una creciente demanda popular, debido a sus inmejorables efectos terapéuticos y relajantes y que en la actualidad sólo son cubiertas por empresas privadas. Se ofertarán servicios de piscinas, jacuzzi, hidromasaje, saunas, baños turcos, cabinas bitérmicas y otras instalaciones.
El Centro Social de Retamar-Capellanía es otra gran obra que se encuentra en periodo de finalización pues, tras acabarse hace un par de meses el edificio central, en estos momentos se está ultimando la remodelación y embellecimiento del entorno de la parcela donde está enclavado. Este recinto se emplaza en una de las zonas de expansión de la localidad, sobre una parcela de titularidad municipal de casi 2.300 metros, junto al nuevo colegio y al futuro instituto de secundaria.
Tiene una superficie edificada de 513 metros cuadrados cerrados y 193 metros de zonas abiertas. Se trata de un recinto singular, ambicioso, de moderna concepción y diseño, con amplios espacios abiertos y luminosidad, que le dan una especial apariencia por su construcción en pendiente y numerosas terrazas, que pueden utilizar no solo como mirador, sino también para realizar actividades al aire libre. Incluye una biblioteca, salas de talleres, exposiciones y gimnasio. Su coste ha rozado los 500.000 euros. |