
Ante la muerte de 19 personas, probablemente migrantes y refugiadas, los días 21 y 22 de agosto en los incendios que afectan a la región de Evros, en el norte de Grecia, Adriana Tidona, investigadora de Amnistía Internacional sobre migración, ha declarado:
“Las 19 personas fallecidas en los incendios forestales del norte de Grecia son aparentemente víctimas de dos grandes injusticias de nuestra época. Por una parte, el catastrófico cambio climático, que los gobiernos no están abordando y que está agravando la magnitud de los incendios forestales en todo el mundo, pues el aumento de las temperaturas da lugar a temporadas de incendios más largas y más destructivas. Por otra, la falta de acceso a vías seguras y legales para algunas personas en movimiento y la persistencia de unas políticas de gestión de la migración basadas en la exclusión racializada y la disuasión letal, incluida la violencia racista en las fronteras.”