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-MOLINO DE PAPEL- Porque el mundo está lleno de historias. “LOS CUCHI KENT” | | Cuentos y relatos globales. 16.07.23 | | Los hombres no llegan a los 80 si se empeñan en vivir como si tuviesen 40 – Salvador Dalí-Escribe Walter Pimienta.- Señores, convénzase, los años no pasan en el balde. De nosotros se hizo una sola edición que alguna vez fue nueva. La senectud nos ronda desde que nacemos: Fueron jóvenes y galanes del cine, Sylvester Stallone, Harrison Ford, John Travolta, Nicolás Cage, Arnol Schwarzeneggeer, Matthew McConaughey, McConaughey, Richard Gere, Michael Douglas, Clint Eastwood y otros; pero mírelos ahora en fotos que se publican por ahí, solo mírelos y compárelos con otras de sus mejores tiempos. Hoy, quienes son de mi generación, no somos más que “zorros plateados”, consolidados en el atractivo de algunas patas de gallo, resistentes a los cambios tecnológicos y “paladines de una eterna juventud” que hace rato se nos fue… | Zorrunos de pelaje blanco, heridos en su machismo y que no aceptan la edad que tienen, no es mi caso, se esfuerzan en común por parecerse más jóvenes y “buenos polvos”, a punta de la pastillita azul y “el mero macho”, y, a sabiendas de que ya no son lo que fueron, a lo “Kent”, el marinovio de la Barbie”, quien ya tampoco es joven pues tiene 62 años, le jalan por parejo a la liposucción abdominal, a las cirugías restauradoras que los dejan más tiesos que un muñeco de ventrílocuo; a las inyecciones de ácido hialurónico, a la blefaroplastia (extirpar el exceso de piel en los párpados), al blanqueamiento dental, a la aplicación de sueros anti edad, a los implantes de cabello, a los tintes, a los cortes de pelo preadolescentes, a la cosmética a prueba de folículos pilosos y glándulas sebáceas masculinas, a los tatuajes recién estrenados; al uso de calzado deportivo de lujo y a los pantalones de corte juvenil quedando como lo que ahora son: “Los cuchi Kent” de este tiempo. Para “los cuchi Kent”, cualquier cosa es valida para quitarse los años: la clara de huevo en las arrugas; la baba de caracol, el agua de semilla de aguate contra las canas, en fin…Ah, y la exhibición de flácidos músculos en camiseta… porque, a pesar de los yines apretados, ya nalgas no hay… Yo no me niego el derecho de envejecer con dignidad y naturalidad como lo hizo mi abuelo Hernán hasta los 104 años…No soy un Drácula que rejuvenece bebiendo sangre humaba; no soy una serpiente que renova la piel cada 4 u 8 semanas; no voy a negar que me rechinan los dientes cuando tomo agua helada y ,por el contrario , recreo mi pasado entre baladas de Piero, Sandro y Roberto Carlos, protagonista de mí mismo… En algo se les pela la tuerca a “los cuchi Kent” que no toleran la vejez como un imperativo biológico y nada más nefasto, consideró yo, que ser de 70 con supuestos 50, y se la pongo bajita…Señores, no nos engañemos, desde los 50 ya no somos los mismos, y aunque la misión no está cumplida del todo, tomémosla con calma…del prestigio de nuestra belleza, dirá la historia y vale la vanidad… Señores. No es que los de 50 hacia abajo estemos retirados, no, seguimos siendo protagonistas, pero hemos disparado mucha munición y los años cobran y si vamos a la lidia a la hora de la cama, ojalá podamos ser siquiera un solo y fuerte aguacero que si la mujer nos quiere como quiere a sus muebles viejos, no nos cambiará nunca por otro de bíceps de aceros y mutilado de marica… Hasta los últimos días de mi vida, encarnaré los años que tenga. Tuve la edad de la niñez, la de la juventud, la de la adultez, de la madurez y tendré la de la vejez, de la manera más masculina, bañado en canas y esculpido en un rostro con arrugas pero que no atenuaré con cremas que no se me correspondan. Señores “cuchi Kent”, el tiempo no para. Envejezcamos con dignidad. Para García Márquez envejecer es conservar las locuras del corazón cuando ya se nos pierda la dureza de aquello (¿?)…ya ustedes saben. Y Dalí decía que los hombres no llegan a los 80 si se empeñan en vivir como si tuviesen 40. Señores “cuchi Kent”, la juventud no es eterna y si toca usar peluquín o bisoñé, pues usémoslo y no esa ridícula presencia de tres pelos en la cabeza como los de “Tal cual”, es al extremo al que llegaría ente la prematura calvicie… Vestiré en la moda en la que estanqué, en la de los 70s, pero no de adolescente retrasado. Me cepillaré los dientes y nada de loción aberrante…Y en cuanto a mis canas, son el mejor recuerdo de mi abuelo… Para mí es absurda la guerra contra la vejez. El cuerpo no miente…y como Piero dice: “Ahora ya caminas lento/ como perdonando el viento…/ Señores “Cuchi Kent”, sintámonos cómodos en nuestra propia piel. Aceptémonos como nos vemos frente al espejo diciéndonos: Ese soy yo, el que fui…Así estoy bien. Y ahora más atractivo que nunca… y entonces a mi mujer le canto este bolero: “Cuando pase el tiempo/Y te pongas vieja/La mujer más linda/Tendrás tú que ser/Cuando pase el tiempo/Y mi voz se apague/Muy calladamente/Yo te cantaré/Cuando estemos viejos/Dulce novia mía/Tu cabeza blanca/Tendrá en cada cana/Una bendición/Y tus mano suave/Como en otros tiempos/Temblarán en mi frente/Y mi boca mustia, cansada de besos/Te hablará de amor/Cuando estemos viejos/No hará falta el cielo/Pues tus ojos lindos/El sol y la luna/Para mí será/Y por eso quiero/Dulce novia mía/Que los años pasen/Y llegar a viejos/Para amarnos más…/” Anímese la lectura pulsando https://youtu.be/1C-_A1O7TcY
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