
Cada año, los cazadores furtivos matan cerca de 50 mil elefantes africanos para vender sus colmillos y, en consecuencia, hoy solo quedan unos 450 mil en el mundo. Se nos está agotando el tiempo para salvar a estos magníficos animales.
Los especialistas lo ven claro: para detener la matanza, hay que enfrentarse a las bandas criminales y a los funcionarios corruptos culpables de la desaparición de los elefantes en África.
Y tenemos la oportunidad de hacer exactamente eso.
Existe un pequeño equipo de investigación que se infiltra en redes criminales para llevarlas ante la justicia. Opera en nueve países africanos y es tremendamente eficaz: ya ha desmantelado varias mafias relacionadas con el marfil ilegal responsables de la muerte de hasta 100 mil elefantes.
Ahora que los elefantes son cada vez más escasos, los cazadores furtivos
han empezado a matar hipopótamos para sacarles sus enormes dientes. La
guerra contra la naturaleza es insaciable, pero las investigaciones
secretas de la organización EAGLE Network están teniendo una gran
repercusión: ¡hablamos de un promedio de 3 detenciones semanales!