logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com

-MOLINO  DE PAPEL-Porque el mundo  está  lleno  de  historias
SI ASÍ ES EL PARAISO,  NO  DA  MIEDO  MORIR…
(Gracias Charles)

Cuentos y relatos globales. 02.07.23 
Quizás existe un  Paraiso  y no  te has dado  cuenta que estás en él…
Escribe; Walter  Pimienta.-
Si  el  Paraíso es  como  las  bonitas  fotografías que de los  bellos  lugares  de  la  tierra, con  su  mágica  cámara,  hace Carles  O’rear (de  la  Nacional Geograohic),  no  debería darnos nunca  miedo  morir….Colinas  sueves  y  verdes;  ríos  cristalinos y  cielos para  el  azul  más  azul; paisajes que  surgen de  una  paz  completa y  serena,  mares  de asombro con olas  recurrentes,  cascadas  que  fluyen  sin  cesar; Lunas de  suave  fuego  robado  al  Sol…neblinas  confundidas  en una estancia de vacas pacíficas  y  lecheras…Trenes  llevándose  en su columna  de  humo  las melancolías pasajeras…Lluvias  infinitas bañando  los  rostros; caballos altaneros dueños de la  pradera…Nubes blancas  pidiendo  el  adorno  de  coloridas  cometas…Esto,  en  lo  paisajístico,  son  sus fotos, mismas  que  me  hacen  pensar  que   si por  designio  de  Dios me  voy  a ese  Paraíso que en  fotografías nos  regala Charles, en  lo  humano, a parte de  querer encontrarme  allá con  los míos,  quisiera  también toparme  allí con  el  tendero  del  pueblo  que por  cada  compra, de  niño,   me  regalaba una ñapa; y  al  doblar  una esquina del  Paraíso,  con  Juan,  el  de Rebeca, llevando  frutas en  su  carretilla y  comprarle  mangos con  monedas  de bienaventuranza;  y con  el mismo camino de húmedo barro en  flor  que, de  mis  casa me llevaba a  mi  escuela;  y  con  José María  vendiendo raspaos debajo  de los  almendros que  había  en  el  parque…Y  a Bartolo sentado en  un taburete frente a  su  casa resolviendo  el crucigrama de EL SIGLO,  su  periódico conservador…Y  a  Joselito,  el  peluquero,  sonriendo al   motilarme en  la salvedad de dejarme  las orejas en  su  lugar…Y  en  el  curso  normal  de  la corriente  de Arroyo  Grande, pescar  cuchunas que  después tiraba  al pozo de mi  casa en  la  esperanza de  que  un  día fueran  mojarras y bocachicos…

…Y  allí,  en  aquel Paraiso,  niños sin paperas y sin  sarampión, jugando al borde  de  un  abismo sostenidos por  ángeles recurrentes…Y que, en  compañía de estos,   ya  no  les tenían  miedo  al  diablo…Y  que, en  los cultivos de  nadie,   comían  tajadas  de melones sin  dueños.

Charles,  con su  buen  oficio de  fotógrafo  en  la tierra,   no  ha  hecho  otra cosa  distinta que hacernos  creer que así, a lo  mejor,  es  el  Paraiso con  cantos de  pájaros infinitos y  perros que, desahuciados aquí por callejeros  y  flacos,  son acá guardianes de nuestra  feliz espera…

El  Paraiso  fotográfico de Charles, a su  modo,  ¡es un adelanto  para  quienes quieran   por  siempre estar  allí… como inmersos  en  un fondo de  pantalla de los que Windows pone  en  los computadores y  así nadie rehúya a ello…Sitio  donde  nunca  tiene  lugar  la desahuciada  muerte terrenal…!Fenomenal! Carles ¡Fenomenal! Más  que fenomenal…

No  me  hagas cas, lector amigo  (a), … quizá así  no  es el  Paraiso; pero si  así  lo  es,  entonces Charles, por adelantado,  nos lleva a este en  el limite de que yo,  al hacer mi  maleta final,   me  encuentre con  Chema Pérez,  amigo  de la  infancia,  en  el gesto risible  de llamarme  para comernos  juntos  la última  guayaba madura  que “se robara  en  el vivero municipal”…

Lo  importante  aquí,  amigos,  es  la  idea que tú  tengas de  tu propio Paraiso, más allá de lo  que nos regala  Charles, pero  que  para  mí  se  le  parece en esa  honda  paz proclive a quienes siempre  quisieron  vivir  en  paz…
Ahora, pensemos en que el  Paraiso de las fotos de Charles, desde luego,  está  aquí,  en  la  tierra,  pero que así también  no  hay ojos que quieran verlo  en las manchas de  la  piel  del  tigre, en  el  verdor  del maíz espigado y  los granos  de sus paridas  mazorcas, en  el  justo  partido de  fútbol sin  perdedores  y  donde  los niños se reparten en  caramelos los  goles anotados e  igual en  la imparcial medida  del  peso  de  totuma del  vendedor ambulante a  la hora de marcar  una  libra  de  queso…

No  es  que esté lejos el  Paraiso,  por  lo  menos no  lo  está el  de Charles…virtual  y  sintético; pero  quién  sabe…¿Acaso  no  está en  el  Paraiso quien contento  toma a otro una foto  bajo  la lluvia? ¿O  a  una vaca  de preñada ubre para  que uno  imagine el  balde  lleno de  leche  y  de espuma?...No  es  que esté  lejos  el  Paraíso, por  lo  menos  no  el  de Carles,  en el  extremo  de la  foto de  un  niño  alcanzando  una vara de  premio o la de  un  venado sediento pegado en  el  remanso  de un jagüey…

Colinas  sueves  y  verdes;  ríos  cristalinos y  cielos para  el  azul  más  azul; paisajes que  surgen de  una  paz  completa y  serena,  mares  de asombro con olas  recurrentes,  cascadas  que  fluyen  sin  cesar; Lunas de  suave  fuego  robado  al  Sol…neblinas  confundidas  en una estancia de vacas pacíficas  y  lecheras…Trenes  llevándose  en su columna  de  humo  las melancolías pasajeras…Lluvias  infinitas bañando  los  rostros; caballos altaneros dueños de la  pradera…Nubes blancas  pidiendo  el  adorno  de  coloridas  cometas…así  entiendo el  Paraiso de Charles…Pero así también, hoy,  entiendo la razón de mi  abuela poniendo en  su  mesa  de  comedor, en un  frutero  de cristal,  una manzana  artificial que mi  imaginación hacía  real  y  sabrosa como la del  Paraiso en  la  tentación  de  un  pecado mortal cultivado  en su  mantel  de hule pintado  con  otras frutas…!Por  Dios…qué Paraiso!  Por  eso,  cuando ahora, por  la mañana,  enciendo  mi  ordenador…Gracias a Charles,  ahí  está mi  Paraiso  por  él creado…bienestar vital y  virtual  de  una idea sin  pensar que allá,  en  el Paraiso  verdadero,  no se  da  eso que  llaman  cambio  climático…

Las  manzanas del  Paraiso,  en  verdad, de  verdad,  tenían  razón  de ser en  el centro de  mesa  de  mi  abuela…Y  que al mirarlas me  hacían  el  milagro  de saberlas  sabrosas sin  comerlas entre uvas y  peras de  la  pomareda dulce de su frutero…

Gracias, Charles, gracias,  me dejas ahora  la  inquietante duda de  no  saber  si  el  Paraiso es en  la  tierra  o en el cielo…
Esta noticia ha recibido 1308 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

15921699
visitas desde nov. 1998