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-MOLINO DE PAPEL- Porque el mundo está lleno de historias Monólogo del cassete 60 años depues | | Cuentos y relatos globales. 28.05.23 | | “Recuérdame antes de que se te borre el cassette”Escribe; Walter Pimienta J..- Hola, soy el cassett. Tuve mi tiempo y ante la degradación de la memoria, serví para grabar cosas… voces, sonidos. En algún momento fui la iniciativa, una especie de regalo de la rapidez de aquel momento. En algunas partes me dieron por ello una medalla de honor… Serví mucho, a mucha gente…Ahora soy polvo de la tecnología. Todo pasa…Todo es un instante… Ahora soy un recuerdo enredado en la mente de los demás y en mi propia cinta. Ni más ni menos. Lamentablemente sufría de eso; de enredarme mucho…Nada es perfecto. Me conseguían fácil, en cualquier tienda, y era barato. Todo el mundo quería conmigo atesorar música, voces, sonidos, ruidos, tañidos, sones y silencios… qué sé yo…Viví, comparativamente, lo mismo que viviera el auge de las primeras fotografía….Me mató lo digital y en un basurero terminé lleno de recuerdos que yo creía serían para siempre… | Ahorita dije que nada es perfecto, y es verdad…Me fueron desechando por mis enredos…Es que nadie tenía suficiente tiempo para abrir mi caja y acomodar mi cinta retorcida y, en otras, para, con un lápiz insertado en uno de mis orificios, darme vuelta y vueltas porque ya mi máquina reproductora no me devolvía o me adelantaba y terminaba entre los rodillos de esta atascado o reventado de un halón que me daba mi desesperado usuario…No soy del siglo XXI, soy del siglo XX, convertido en un viejo invento de lo efímero. Una pieza de consumo de lo insustancial, una propuesta sencilla de un instante…una vida de celuloide que nadie conservó…
Alguna vez fui un bonito obsequio y me regalaban cargado de música, de poemas recitados y de voces de personas que, para evitarse escribir una carta, me mandaban por correo al destinatario que así sentía más cerca la presencia de los suyos…Giraba y giraba y cuando el mensaje era una felicidad, los que me oían, suspiraban y sonreían con el corazón…A veces no. A veces ocasionaba tristezas y lágrimas, pero no era culpa mía. Creo que de la vida… Y luego que me oían, apagando la grabadora, me convertía en un visitante silente que permitía el reúso …Qué bonito era cuando, escuchándome, el hijo ausente, oía la voz grabe de su madre o de su padre y aguantando una lágrima le crujía el corazón y lo impregnaba todo de llanto…Me agradaba también cuando el enamorado que no cantaba bien y grababa en mi cinta rancheras y boleros, grabadora en mano, le llevaba serenata a su enamorada…Él no tenía alma de poeta pero yo lo sacaba del lío procurando que en mi sistema no se me enredara la cinta. Era fácil de llevar en tu bolsillo y estuve presto a alegrarte la vida en la casetera de tu auto. Dicté largas conferencias de las que nunca terminé agotado y, qué genial, hasta canté en inglés el fascinante “Hey You” de los Beatles . Espero que alguien, en mi nombre, lo diga y lo escriba…Se lo agradezco…
Hoy vivo en la posteridad. Me arrasó el viento de lo moderno…Me sumergí en el canto de muchos cassetes muertos…Me hundí en el fondo de muchos poemas que no tienen hoy forma de recitar mi propia soledad…Ya no giro, se me hizo vulnerable mi corazón de cinta…
Todo juega con la muerte y ya murió el CD también y ambos fuimos ayer una realidad brillante y un producto para cautivar sonidos que ahora no retornan a un mundo apoco carente de belleza, reino de la oscuridad, porque también se fueron las grabadoras de focos de colores…
Conmigo, mientras giraba y giraba, bailó mucha gente, gente hoy fantasma y nostalgia de una diversión…Gente hoy bruma y humo de cigarrillos en un ambiente oloroso a ron y cerveza…Gente con semblante de fiesta…Gente que desapareció en mi cinta de basura tomada por un niño para volar conmigo, si resistía, su colorida cometa.
Hay quienes llevados por la nostalgia experimentan en volverme a usar así viejo como estoy, pero tengo la voz débil, muerta en un eco, el eco del tiempo que se fue.
Fui la entraña del sonido grabado. De uso fácil y rotundo…Fui la ternura grabada de una canción de cuna para ayudar a la madre a que su niño se durmiera…También fui lo cursi grabado en una declaración de amor a la que nadie respondió con otra cinta…Fui la carta grabada de quien dijo por verdad una mentira y su voz aparentaba tener el tono de lo real…Fui un corazón de cinta, una entraña de otra entraña llamada grabadora…Fui la memoria y el cerebro de lo que se olvida…como el amor y como el olvido mismo…Acorté distancias, tal que la carta, acerqué personas y en mi viaje de ida ahora no tengo regreso…La culpa fue de mi enredada vida…Fui poemario de quien no era poeta y me usó para recitar a Neruda…Fui el desamor de una voz que murió de pasión. Fui amigo de momentos dulces y tristes y así la alegría de una fiesta infantil convencido de la gratitud del Happy Birthday To You…e igual convencido de que algo de certeza tiene este decir: todo tiempo pasado fue mejor…Y estuve en los tugurios en medio de los tragos y las canciones de Buitrago en diciembre…
Adiós amigo, recuérdame antes de que se te borre el cassette…Adiós amigos, por ahí, de pronto, debo estar guardado para siempre en un viejo baúl o en una capsula del tiempo como una fotografía de familia asesinado por lo digital… Adiós amigos del consumo rápido, si es que aún lo siguen siendo y en esta despedía tardía, después de 60 años, dejen que mis más hermosas sueños mueran en mi cinta retorcida… La vida sigue…yo no…
Quise ser un recuerdo eterno… Los cassette no lloramos, pero de hacerlo lo haríamos en forma de desenfrenada e incontenible lluvia.
Anímese la lectura con una canción mencionada pulsando este enlace https://youtu.be/A_MjCqQoLLA
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