logo

Tu diario. Libertad de expresion

Buscador de alhaurin.com Telf. de interés Normas de alhaurin.com Hemeroteca Todas las carpetas de alhaurin.com
-MOLINO DE PAPEL- Porque el mundo  está  lleno  de  historias
“SE LO QUE HICIERON ANOCHE”
Cuentos y relatos globales. 07.05.23 
De noche, no  todos los ojos cerrados  duermen ni  todos los  ojos  abiertos  ven…
Escribe; Walter  Pimienta Jiménez.- Qué en  un  pequeño pueblo de 733 habitantes, contados  uno  por  uno según el  último censo  poblacional, y  donde alguno de ellos, en  la tranquilidad de la media  noche, en la  solitaria  plaza,  con pintura blanca sobre el  pavimento  escribió: “SE LO QUE HICIERON ANOCHE”; letrero que el  viejo Lascarro fue el  primero en ver y  leer  cuando  a eso de  las cuatro de la madrugada se dirigía a abrir su  expendio  de carnes ubicado  a  media  cuadra del mismo  lugar; anuncio que a  la media  hora ya  había sido conocido  por 31 de los residentes incluyendo al autor  del mismo, antes de  que todos se sentaran  esa vez como de costumbre   a la mesa a desayunar,   esto se  había convertido en la  novedad y  la preocupación del  día. Era viernes.
El  anuncio era  contundente,  acusaba,  señalaba,  advertía y tenía la clara intención de poner al corriente algo grave de lo que algunos debían dar una respuesta, y,  además, sobre el  particular,  había  un  testigo.
-¡Qué pasó?- fue  la  pregunta que, en  la  plaza,  cual  remolino  de hojas secas, rondaba  y  rondaba. …Y  un  -“no  sé.  No  tengo  idea”- la respuesta  más  pública.
-Esto es grave- dijo Eutimio  Brujes, el  alcalde. Y  en el  momento se  acordó  de las  botellas;  cuatro cervezas  que ya consumidas en  la  cantina de  “la  Niña  Sara”,  con   la  ayuda  de Jiménez, escondió de las  veinte que con  su  amigo  se tomara  mientras los dos  jugaban  “buchacara”.
-Alguno nos  vio- se dijo y  remató: debe ser  un  conservador.
El  burgomaestre  ordenaba  papeles en  su escritorio. Ya  eran  las  nueve  de la mañana.
La misma  noche, Américo,  el  hijo  de Efigenia,  y  Joche, el  de Ramona, muy  amigos de  lo  ajeno,  se meten al  patio  del  viejo  Vicente a  robar  gallinas.  Estas duermen montadas en  un  palo de almendra al  que  suben a  las seis  de  la tarde a través de una escalera peldaño por peldaño.  Promediaba  la una de  la mañana. Todo es  oscuridad. Y…justo estando  ellos debajo  del  árbol,  las  gallinas, como  puestas de acuerdo,  se los  cagan. Un   churrete  o  aguacero de húmeda  y  semilíquida mierda los  baños  de pie a cabeza.  El  perro  ladró y  estos, en  la  agonía  de todos  los  sustos, corren  como  almas  que  se lleva el  diablo…
-¿Viste lo  que apareció escrito en  la  plaza, Joche?
-Sí,  Américo: alguien nos vio.
-¿Te bañaste, Joche?
-Sí, Américo. ¿Y tú?
-También,  Joche…pero todavía siento  el olor.
De  la  casa de  Roures,  donde por las  noches se  juega  póker  clandestino,  salen  Arteta y Padilla sonriendo felices. Tienen  cara  de trasnochados.  Han gado.  Y  van de  regreso a sus  casas.  Llevan los pesos  en  el  bolsillo.
-Pelamos  a Rafael  y a Arturo, se  van  diciendo,  de  la manera más sencilla.  Qué tontos. No se dieron cuenta que  las cartas nuestras estaban marcadas.
Los  dos tahúres pasan  por  donde esta el  aviso con  su  idea de “SE LO QUE HICIERON ANOCHE” , lo  leen y  los  dos  se miran.
-Lo  presentía-  dice Arteta.- esto   va contra nosotros.
En  la  casa  cural,  el  padre Robles, ha aplazado  la misa  de  la mañana  para  celebrarla  en  la  tarde Y  por  la ventana abierta  de  su despacho,  en  diagonal ve  la  gente arremolinada  en  la plaza.
-¿Qué pasa en  la plaza que hay  tanta gente,  Silvestre?
Y Silvestre,  su  sacristán, con voz de suceso, le  dice:
-Padre que ha amanecido un escrito pintado  en  el  piso.
-¿Y qué dice?-
-“SE LO QUE  HICIERON ANOCHE”.
Alguien se está  burlando  de  todos- respondió  el  sacerdote.  
-Los muertos salen, padre- dijo Silvestre.
Lascarro,  el  del expendio, ha  hecho  barre  jobo, con  la novedad no le  quede  un kilo de carne y  en  todos sus  compradores,  mirándolos de  soslayo, ha  visto cara  de culpabilidad.  Ahora despacha huesos carnudos  y  costillas para chuletas y  anuncia  que  para  mañana sacrificará un  carnero.  Entra  el  pariente Augusto y  le  compra y  entre  los dos conversan  sobre  lo  del aviso.
-Si hubiese sabido sobre lo  del  anuncio, hubiera matado  mejor  una vaca- comenta el  matarife.
El rumor se va esparciendo…
Son  las  dos de  la  tarde y  nadie ha  dispuesto  poner  otra capa  de  pintura sobre  el aviso que allí, en  la  plaza,  continúa  diciendo  lo mismo: “SE LO QUE HICIERON ANOCHE”.
El pueblo aún espera saber  algo.
–Qué pendejada.  No  le  veo  gracia a lo del  aviso…En  este  pueblo nunca  faltan  gentes  que  hagan  algo  de  noche- comenta Carlos  Arturo,  antiguo policía  cívico  de  los tiempos de  Sastoque  el  acalde  militar.
–Pero,  Carlos, algo  tuvo  que suceder… lo  que  pasa  es  que todavía no  ha  reventado  la bomba- le comenta Tomás Alfonso.
Aminta, la de  esquina,  no  lo  había  dicho; pero  en  la madrugada,  al  levantarse a barrer  la  puerta  de  su  casa,  recogió  cinco  palomas muertas en  el  parque: parecían envenenadas  y  enterada  de lo  del  aviso, se  dijo: “El  del  anuncio debe  saberlo”…
El  padre  Robles,  después  del  almuerzo,  quiso preparar un  sermón  con  el  mismo  tema: “SE LO  QUE  HICIERON  ANOCHE”,  pero le  faltaba  la precisión de  la  hora en  que esto  fuera escrito.
La  tensión  reinaba. Y  un  grito  silencioso de  “fuiste tú”,  se  intuía en  las miradas.
-Le  falta coraje al  del  aviso-  dijo “el  Churre”-  qué diga  que es lo  que sabe. Qué diga  que fue lo  que  vio.
-No  se  atreve-  le  dijo  Nandito- a lo  mejor tiene  el  burro  amarrao  en  la  puerta.
-Eviten  una desgracia-  dice Higinia García, no  es  bueno  levantar falsos  testimonios y aquí no  deja  de  haber por ahí alguna  infidelidad  oculta  no  tan  oculta. Dios se  apiade de  nosotros.
-Así  también  queman  al  pueblo sin  que  nadie  sepa- señaló  “Manue Coche”  al  ir  a ver  el  aviso.
- La  desgarcia  se  avecina- dijo  con  voz de condena “Juancho  el  de  Ana”…Y  entre  los presentes cundió el  pánico.
A  dos calles  de allí, Ana Cecilia, quien  sufre  de zurumbatismo y de  intermitente  sueño  nocturno,  ahora recuerda  pedazos de  cosas. Está  enterada de  lo  del  aviso y entonces  llama a “Jicho” su  hijo  de  unos  quince años y  le  dice:
-Jicho, anoche, medio  despierta,  vi  que volvías de la calle con un  tarro  de  pintura y  una brocha  en  las manos. Fuiste tú. Confiesa.
-Sonámbula- le  respondió el  hijo- nunca has  dejado  de soñar con  “el  Cuco”,  el  pintor del  pueblo…
-Y  entonces,  quién  fue.
-Un  ángel mamá…un  ángel.  Ellos anuncian  cosas, lo  leí  en  la  biblia.
Esta noticia ha recibido 1218 visitas       Enviar esta noticia



<-Volver

Artículos de opinión y colaboraciones:
Animamos a los alhaurinos a expresar sus opiniones en este periódico digital. Alhaurin.com no se responsabiliza del contenido o datos de dichas colaboraciones. Todo escrito debe traer necesariamente, incluso si quien escribe es un colectivo: Nombre, apellidos y un teléfono de contacto del autor. Envíe su artículo o carta a: redaccion@alhaurin.com
Alhaurin.com Periódico Independiente - Alhaurín de la Torre - Málaga. Dep. Legal: MA-1.023-2000. Andalucía Comunidad Cultural S.L.
Servidor de Internet. Director: Alejandro Ortega Navarro. Fundador: Federico Ortega. 678 813 376

Webs que alojamos:

15934984
visitas desde nov. 1998