Cómo se puede ignorar que miles de personas (no conozco la cifra) salgan a la calle a decirnos a los ciudadanos cómo tenemos que vivir, quién es familia y quién no, y se permitan juzgarnos, que pretendan imponer lo que ellos deciden que es moral. Los de las pagodas mientras lo hagan en ellas podrán hacer lo que quieran como en las iglesias. Yo no los puedo ignorar porque además de apoyar la dictadura durante cuarenta años, hasta el punto de cubrir con palio al dictador como si de su Dios se tratara, ahora también pretenden inmiscuirse en la forma en la que tenemos que vivir, cómo tenemos que pensar y aún peor cómo tenemos que sentir.
|
Por qué no nos explican que son la sociedad con más pederastas entre sus “afiliados”. Siempre han estado apoyados por la derecha, sin ese apoyo no tendrían el poder de convocatoria que tienen ni el poder económico que tienen. Nada me preocuparía que impartieran su doctrina donde les corresponde, en las iglesias, y que recibieran el dinero como en cualquier país civilizado, de sus creyentes. Mi dinero el que pago a hacienda, me gustaría que se invirtiera en otras cosas que no en mantenerlos y fomentarlos.
Claro, clarito como el agua, nada de leches. Al señor Aznar le tuve que aguantar los años que estuvo en el poder, no estaba en el extranjero, pero si sentía bochorno en muchísimas ocasiones como con la famosa boda de su hija entre otras, que tanto nos costó a los españoles, y aún después con sus lecciones de historia en Georgetown (No voy a volver a hablar de Irak y de las armas de destrucción masiva). Cómo no me voy a acordar de que nos dijo la mayor de las mentiras sin inmutarse e instituyó en su partido la mentira como norma. (Mi neurona se agita.) Pero la adivinanza no ha quedado resuelta, ¿quién convocó? la derecha rancia y cavernícola o la iglesia ídem de ídem, o ambas en común. ¿Quién fue esta vez el autor intelectual? |