Tampoco tenía idea de que la comida de columnistas incluyera a los alhaurinos del año de años anteriores. Me hubiera gustado haber podido hablar con algunas de las personas que acudieron al evento con las que creo coincidir en muchas de sus opiniones vertidas en este diario, pero ya se sabe que en este tipo de comidas existe la limitación del compañero/a de mesa. No quisiera nombrar a ninguno en particular para no herir susceptibilidades, tampoco tengo que hacerlo, con los que no tengo nada en común dada mi “particular” manera de entender la forma de expresar mis ideas, creo que es fácil deducirlo.
En la asignatura de educación cívica tan denostada por las familias de “derechas”, y tan necesaria desde mi punto de vista, viene alguna de las razones por las cuales la comida de Alhaurin.com no empezó ni acabó en batalla campal. Dicen que vivimos en democracia. Tampoco hubo más recogida de firmas que la que nos pasó Federico y doy fe que democráticamente allí entre la lista de más votados que aportó Federico salió “El Señor de los Arroyos”, por cierto a quien yo voté. Votamos dieciocho personas, de notario Manolo Porcel. Como dice Juan Carlos nos lo pasamos muy bien. Nos quedamos hasta que se cerró el local y creo que todos nos fuimos contentos con el deseo que le pese a quien le pese los alhaurinos y los que no lo somos, pero sí vecinos de Alhaurín, podamos seguir contando lo que aquí ocurre, mientras el polvo no nos ahogue. |