Desde hace unas semanas, varios trabajadores asedian el Ayuntamiento de Alhaurín. No tiran obuses, como los artilleros franceses. Por ahora tiran huevos. En principio eran un movimiento pacífico, en defensa de sus trabajos, del pan de sus hijos. Se conformaban con unos bocadillos de mortadela y departían alegremente con los ciudadanos informándoles de sus infortunios. El pueblo llano les creyó. El alcalde les daba palmaditas en la espalda, les iba a solucionar sus problemas, todo estaba controlado.
Pero mucho ha llovido desde entonces, en sentido figurativo claro. En la actualidad los trabajadores no se ríen, tiran huevos (en Bilbao los vacían y los llenan de pintura, que manchan más) contra la Casa Consistorial, los camiones se incendian solos en peleas fratricidas, el alcalde ya no sabe ni en qué bando está ni quiénes son los suyos ó los de ellos, y a los ciudadanos de a pie lo único que nos queda es aguantar las largas colas originas por las reivindicaciones de los asediantes en forma de camiones “cojoneros”. Y Agustina de Aragón sin aparecer, que ahora es más rentable esperar a que te llamen para “Salsa Rosa”. Por de pronto ya se ha liado con Goya y se los pone con el general francés asediante, que le da más morbo al montaje. Y además, despista.
Un chino en el zapato se quita con facilidad. “Una vez el zapato esté en la mano, se vuelca, y el chino en forma de huevo cae al montón donde están los otros chinos y ... a la hormigonera” dice don Bravo sabiamente. Pero con mil trescientos millones de chinos en el zapato el problema se a-grava bastante. Son pequeñitos. Pero son muchos. Mil trescientos millones de chinos asediando el Ayuntamiento de Alhaurín tirando huevos a la fachada... Son muchos chinos. Que se lo digan a los empresarios del textil, del calzado, y ahora a los constructores, que de chinos hormigoneados hablamos. Una peligrosa simplificación: “Es sólo un chinito de esos de las Misiones, todo controlado”. De la Misiones nada. Son chinos carnavaleros, disfrazados de CCOO´s pacifistas que cortan carreteras y colapsan ciudades; de junteros que no quieren juntarse con quienes antes compartían ollas y prebendas; de trabajadores que no trabajan para que puedan trabajar los que sus patronos no quieren reciclar, pero que van a conseguir que no trabajen ni éstos, ni ellos, ni varios cientos más al paso que van, mientras los patronos no se reciclan ni a sí mismos; chinos disfrazados de camiones ignípetos, que se autoinmolan por combustión espontánea... Chinos que pueden abrir la Caja de Pandora, que si ello ocurriere ni la depuradora del Guadalhorce podría con tanta mierda... con perdón.
Porque... dejémonos de tonterías. Aunque no comprendo bien el intríngulis del problema, me niego a dar crédito a rumores sin confirmar. Yo no me creo que los canteros hayan pagado cientos, hasta miles de millones de las antiguas pesetas a don Villanova, su partido y su entorno, los junteros, su partido y su entorno, los COCO´s y hasta la castañera de la carretera de Churriana, como afirman por ahí, para que miren hacia otro lado mientras hacían el agujero ilegal cada vez más grande y profundo. No me lo creo. Como no me creo que nuestro alcalde haya acumulado un enorme capital, como se dice, tan sencillo como es él. No le veo comprando cuadros con dinero negro como hacen otros. Ni usando testaferros en sociedades fantasmas. Y eso de las cuentas en las Islas Caimán era una confusión con el logo de Lacoste. Ni me creo que se utilicen materiales y personal del Ayuntamiento para remozar chaletes particulares de concejales y funcionarios. ¡Sería una cabronada para el pueblo!. No me lo creo. Patrañas. Milongas. Todo eso de la corrupción ocurre sólo de Marbella para abajo. Y en Cataluña con su 3%. Aquí eso no pasa. Y en Torremolinos tampoco, que se lo digan a Sandokan. Los millones dados por los canteros para asfaltar una avenida fué un regalo de Navidad al pueblo de Alhaurín. ¿Corrupción en Alhaurín?. Que miren las cuentas de Villanova y su entorno, y verán que están más secas que las de don Chaves, que después de veinte años de presidencia al pobrecito le quedan tres mil euritos y un par de hipotequitas... No, no me lo puedo creer.
Y para acabar, destacar otro efecto inherente de los asedios: que a los de dentro les entra una mala pipa... Vean Gran Hermano: una docena de personas asediadas. Fases: primero se arropan unos a otros en su desgracia, el asedio. Segundo, se van formando grupos de supervivencia, basándose ésta por supuesto en la desaparición de los demás. Tercero: Se muerden unos a otros, se dicen cochinadas, se insultan, se daguean traperamente, se sacan los trapos sucios, y allí no se salva ni las madres que los parieron, que azuzan desde fuera las miserias de sus hijos asediados.
Como les de a los COCO´s por hablar y actuar, que por ahora por lo que sea se limitan a avisar... puede que levanten las alfombras. Pónganse deacuerdo todas las partes, TODAS, ó no salimos de ésta. La victoria da miedo. La derrota... mucho más.
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