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Un presente pasado | | Carlos Carmona Sanchez. 06.02.23 | |  Todos los años, por los comienzo del presente mes, un grupo de personas marcha a pié hasta la ciudad de Almería, comenzaron su andadura el día dos. Rememoran los acontecimiento de ese pasado que no termina de pasar, porque no se le hace justicia. En la carretera que hoy se conoce como la N-340, carretera de Almería ocurrió una masacre en febrero de 1937, se cobró más de 3000 personas, mayormente civiles, donde había entre las victimas un número superior al centenar de niños de ambos sexos. Ante la inminente entrada en Málaga de las tropas franquistas se emprendió una huida a través de dicha carretera conocida como la Desbandá. La armada rebelde, la aviación... innovaron las tácticas de guerra, disparando contra la población civil. De esta forma pretendían conseguir, independientemente de las victimas físicas, que al resto les quedara una cicatriz tan profunda que no olvidarían jamás. Lograban con ésta táctica, que el ejercito republicano tuviera que emplear recursos humanos y materiales, en atender a la población civil. | Personalmente conozco algunos relatos, me lo contaron mis alumnas en clase de adultos, concretamente dos me llamaron la atención, en el primer caso, una conserje jubilada expresó lo vivido a la altura de Nerja, con emoción dijo:- "tenía seis años cuando los disparos acabaron con mis padres, y me quedé sola durante horas, hasta que un oficial republicano me recogió". La segunda habló de que era hija de un funcionario de correos, salieron de Ronda y en uno de los ataques aéreos su hermana más pequeña desapareció sin volver a saberse nada de ella. Este año, con unos amigos decidí acercarme y hacer una etapa, concretamente, la primera, la que va desde Málaga a Torre del Mar, no se pudo hacer más corta porque el señor Alcalde del Rincón, hombre del PP, se negó a dar albergue a la columna. Las edades de los cuatro que íbamos estaba comprendida entre 67 y 79 años, uno de nosotros tenía las piernas en mal estado, nos vimos obligados a coger un taxi. Pero antes pudimos asistir a la pequeña parada que se le dedica al médico canadiense Norman Bethune, donde a la entrada del túnel de la "Araña" tiene una placa recordatoria, en ella se hace mención a las vidas que salvó durante este episodio. Y se dedicó la marcha de este año a las grandes olvidadas de la Desbandá, las mujeres. Es triste que año tras año, los fascistas ensucien la placa con pintura, o directamente la rompan... Pero como cantó Rozalén: -diez mil veces que lo tiren, diez mil veces que lo haremos... El día terminó enseñándonos, uno de mis amigos, el nombre de su "tita" Candela que estaba escrito en uno de los bancos de la estación de Torre del Mar, de esta forma el pueblo homenajeó a todos aquellos civiles que pasaron, en aquellas fechas tan trágicas, por la "carretera de la muerte".
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