El cartel hablaría por sí solo. Más explícito no podía ser. Se, forma reflexiva o recíproca de los pronombres él, ella, ello, ellos, ellas en los casos dativo y acusativo. Venden, del verbo vender. Equivalente a dar una cosa a alguien a cambio de una determinada cantidad de dinero. Besos, o beso. Contacto o presión que se hace con los labios sobre los de otra persona o una cosa, contrayéndolos y separándolos, en señal de amor, afecto, deseo, saludo, respeto, etc.
Pareciera que los besos, en Capitanejo, fueron, hacia ese tiempo, “artículos comerciales” al mejor postor; aunque Morales no dijo en su letra qué clase de besos eran los que se vendían allí; si de amor, que no lo creo porque cómo va a dar uno un beso a una persona si no la ama; si de amistad, que tampoco creo porque la amistad es algo basada en la confianza que dos personas conocidas se tienen; si de hambre o placer, que me suenan carnales, relacionados con el goce físico y para nada espirituales; si de saludo, que igual no considero porque dos extraños no se saludan de beso, a lo sumo con un apretón de mano; o si de consideración cuando esta implica verdadera reverencia a alguien que no nos es anónimo…Vistas así las cosas, con algo de disciplina en lo que atañe al correcto comportamiento humano, vistas también entre el bien y el mal y lo atinente al conjunto de costumbres y normas que se consideran buenas o malas para dirigir o juzgar a las personas o a una comunidad, entre correctos, no sé qué futuro tuvo el “negocio” de la María Antonia. Y, además, si en su tienda hubo un aviso con tal leyenda, ¿sería que en este diría a cómo se vendían los besos de ella o si cada tipo de beso tenía un valor distinto del otro? …El caso es que el mercado siempre ha sido libre y contra este tipo de actividad comercial, que yo sepa, hasta hoy, no hay sentencia condenatoria a menos que se sepa que la dadora de besos, tuviera una enfermedad contagiosa y ahí sí, chochete… Pues no serían aquellos besos, besos que se dieran de mirada, y por lo menos no diría así el aviso; ni de memoria, que entiendo existen; también silenciosos y nobles, enigmáticos y sinceros, ni los dados con el alma, ni los robados y verdaderos…Estos, creo, no estaban en la lista o si estaban, por ética, no se verían así expresos en el cartel.
…La vaina es que la idea de los comerciales besos, sin duda, daría para la honesta competencia y quién sabe si a la par saldría la noticia que advertía se venden besos que calcinan, que hieren, que arrebatan los sentidos; los mentirosos, los problemáticos, los perfumados (no sé de qué, pero perfumados), los fríos, los tibios, los palpitantes, los íntimos, los que dejan huella (quizá en el cuello de la camisa), los ingenuos, los traicioneros (el que a Jesús diera Judas), los malditos, los piadosos, los de agonía, los tempestuosos o salvajes, los de celos., los lagrimosos…Todos estos en abierta competencia con otra publicación que nada de extraño tendría anunciando esto: “SE ENSEÑA A BESAR”
Yo creo que lo de la venta de los tales besos de María Antonia, tuvo quizás su asidero en la fugacidad de los amores tanto antiguos como modernos; donde es secundario amar de verdad, haciendo de esto una vivencia personal; contrastando con lo que es en verdad el beso de amor, ese que hila la pasión haciéndonos, como el profesor Girafales a doña Florinda, llevar a diario flores a nuestra novia con el habitual…”Vine a traerle este humilde obsequio", a lo que ella respondía "¿No gusta pasar a tomar una tacita de café?" Aunque, volviendo al tema, no dejaría de expresar el aviso de “SE VENDEN BESOS”, la metáfora simbólica de lo devaluado que hoy en día no solo está el frágil amor de parejas sino también los besos que el mismo conlleva… Yo, por mi parte, y para las mujeres, interesado en el mismo negocio, mamandogalllo estoy que invento este aviso de venta besos descontrolados, alocados, inefables, indefinibles e impregnados de poesía que así diría: Vendo besos, besos locos en exceso. Nunca dadores de agravio. Y que “de amor” harán vibrar tus labios
…Total, que en este mundo se vende y se compra de todo y ¿por qué no he de poner yo mi “fábrica de besos? …Y ya vendrá que venderá besos terapéuticos porque dizque reducen la presión arterial, disminuyen el colesterol en la sangre, queman calorías, alivian el estrés, mejoran la autoestima y disparan la endoforminas, o son un antídoto para la depresión, la angustia y el desánimo… ¡Vaya qué negocio! Y el de alguien más que así los promocionará: “Vendo besos húmedos, entibiados, hirvientes, lentos, insomnes, apresurados, irreverentes, de roja sangre en los labios, tormentosos, “adrenalineicos”, con colores de geranios, con aroma de sándalo, “indostánicos”, largos, entrecortados, de halcón besando a la paloma, entrelazados para cortar el aliento, de lenguas vivas, “de lenguas muertas”, que despeinan, que alborotan las ideas, que paralizan, silenciosos, de oreja a oreja, Inverosímiles, sin censura…y de perder la vida…Usted verá”. …Y no faltará quien así haga a los suyos esta propaganda: “Vendo besos boca a boca que comienzan en la nuca y t terminan en (¿?) ¡Vaya qué negocio Morales! Me quedo sin palabras… _________________________________________ Anímese la lectura escuchando este enlace. https://youtu.be/FsYzK9lbJIw Walter Pimienta |