La DGT hace una sangrienta campaña para que evitemos los accidentes y segundos más tarde, nos lanzan el anuncio del triunfador conduciendo un deportivo/ todoterreno a la velocidad de la luz. A continuación, el anuncio del inconsciente que va a comprar el periódico en coche y su señora mira al cielo desconsolada por su contribución al cambio climático.
Otro anuncio es de los sabios consejos de llevar una dieta sana, practicar deporte y cuidar nuestros hábitos alimenticios. Al cabo de cinco segundos, tenemos el anuncio de la familia feliz en el Mac Donalds.
Nos piden que reciclemos y seamos respetuosos con la naturaleza, pero nos incitan a consumir más y más. Las navidades se han desvirtuado completamente.
Nos cuentan la fábula de todo aquello que apuestan las administraciones por las energías renovables; sin embargo nos encontramos al Delegado de Medio ambiente impulsando dos centrales térmicas en la provincia de Málaga. Eso si que es, Andalucía al máximo.
Nos cuentan que el acceso a una vivienda es un derecho constitucional pero tan solo vemos como unos cuantos destruyen nuestro territorio para forrarse a costa de los jóvenes que tienen que hipotecarse de por vida si quieren tener algún día el pisito de ping y pong.
Nos cuentan que el futuro esta en las líneas de alta velocidad, los megaproyectos y el desarrollo sin frenos pero se olvidan de una cosa: nuestro planeta es limitado y es de todos, no sólo de unos cuantos. Es hora de cuestionarse este modelo de desarrollismo y ¿progreso? porque únicamente genera destrucción y más destrucción.
Por estos y otros motivos, no van a hacerme sentir culpable. Yo como ciudadana responsable tengo que decir que ahorro agua, reciclo papel, plástico, baterías, no fumo, utilizo el transporte público siempre que puedo, me pongo el cinturón, utilizo bombillas de bajo consumo, pago mis impuestos y mi hipoteca religiosamente, consumo productos ecológicos, soy respetuosa con el medio ambiente, participo en organizaciones sociales… y por mucho que se lo propongan no van a hacerme sentir culpable de NADA. Los que tienen que legislar, ejecutar, enjuiciar y hacer verdaderas políticas sociales para nosotros que para eso les pagamos, son los responsables de la destrucción de nuestra madre tierra con esta pseudocultura del todo vale mientras haya dinero de por medio. Deberían trabajar por el bienestar de todos los ciudadanos, no solo por el de sus barrigas y encima echarnos la culpa de todo.
Lina Arlandis Mendoza, ciudadana y vecina de Alhaurín de la Torre. |